El reglamento de la Unión Europa deja claro que para 2030 las emisiones de CO2 de los autobuses urbanos de nueva matriculación deben reducirse un 90% con respecto a 2019 y a partir de 2040 esto se aplicará todos los tipos de autobuses. Los módulos de pila de combustible pueden ser una excelente solución para llegar a ese retro de emisiones ya que esta tecnología es perfectamente adecuada para autobuses que deben recorrer largas distancias y tienen pocas posibilidades de recargar sus baterías. Adaptar el transporte urbano a las nuevas tecnologías de movilidad cero emisiones es un quebradero de cabeza para muchas ciudades. En la pasada edición del Mobility Move Berlin, Bosch ha presentado sus módulos de pila de combustible que utilizan hidrógeno para generar electricidad y que se pueden adaptar a la mayoría de autobuses gracias a sus compactas dimensiones, en unos casos sobre el techo y en otros en la parte trasera, en el espacio ocupado por los motores Diesel. Módulos compactos para autobuses con cero emisiones El módulo de pila de combustible Bosch FCPM C190 está diseñado para autobuses interurbanos y autocares que exigen una instalación en la parte trasera, el espacio habitual de los motores térmicos. Ofrece una potencia de unos 190 kW, unos 255 CV, y Bosch espera probar este módulo en varios autobuses de demostración durante este primer semestre. En la feria de la movilidad de Berlín se presentó el módulo más compacto FCPM C100, que puede ofrecer potencias de entre 100 y 300 kW (135 y 400 CV). Tiene un diseño más plano y una altura de solo 40 centímetros ya que está diseñado para su montaje en el techo del autobús, algo bastante habitual en Europa. Es un módulo de fácil instalación y especialmente diseñado para autobuses de entre 12 y 18 metros de longitud. El FCPM C300 ofrece 300 kilovatios de potencia (400 CV) y es el más adecuado para los camiones pesados y los autobuses de largo recorrido.