Los coches están formados por decenas de componentes y cada uno de ellos tiene una misión fundamental para el funcionamiento, pero no todos reciben la misma atención por parte del conductor. Hay elementos como los neumáticos, las luces o la batería que son de sobra conocidos y que se suelen revisar con frecuencia. Otras piezas, en cambio, suelen pasar desapercibidas.Por ejemplo, el filtro de combustible es de vital importancia para que el coche no tenga averías, pero pocos conductores lo revisan. En este sentido, Edward Ávila, mecánico en el taller Los Santos, ha explicado que darle buen mantenimiento a este componente puede marcar la diferencia entre un vehículo fiable y uno que falla antes de tiempo. Su importancia El filtro de combustible es una pieza que normalmente se coloca entre el tanque y el motor, y que, como su nombre indica, se encarga de limpiar las impurezas de la gasolina o el diésel. Es decir, su función es evitar que la suciedad, el óxido o el agua lleguen al motor, por lo que, en el fondo, su objetivo es que la presión del combustible sea constante. El problema, según Edward, llega cuando acumula demasiada suciedad y no se cambia, ya que acaba atorándose. En esos casos, el coche empieza a dar tirones y el motor no alcanza la potencia que debería. "Si no lo cambias, el motor puede fallar al arrancar, pierdes potencia y puedes dañar la bomba inyectora. Y eso cuesta caro", asegura el mecánico.Cada cuánto hay que cambiar el filtro de combustible del coche: mecánico revela los tiempos para evitar averías Cambiar el filtro de combustible El momento exacto en el que se debe cambiar el filtro de combustible es complicado de determinar porque depende de factores como, por ejemplo, la calidad del combustible, que puede dejar más o menos residuos. Aun así, la estimación del profesional es que se debe sustituir cuando se han recorrido entre 30.000 y 40.000 kilómetros en los coches diésel, y entre 60.000 y 90.000 kilómetros en los de gasolina. En caso de duda, los especialistas recomiendan cambiarlo cuanto antes para asegurarse de que el filtro está todavía en buenas condiciones. De esta forma, no se dañarán el motor o la bomba de combustible. En cuanto a su precio, depende del modelo, pero puede costar entre 20 y 40 euros.