La tradición dicta que, para dar vida a un modelo nuevo, hacen falta de media entre cuatro y cinco años desde que se toma la decisión hasta su presentación al público. Es el plazo habitual en los fabricantes tradicionales de Europa, Estados Unidos, Japón y Corea. Diseño, ingeniería y desarrollo técnico, proceso de homologación y plan comercial requieren tiempo. Pero este escenario está cambiando con rapidez. Como se preveía, los fabricantes chinos están revolucionando los mercados globales también en este aspecto. No sólo han conseguido ofrecer coches muy competitivos y de alta calidad tanto en China como fuera, sino que además están acelerando de forma drástica los plazos de desarrollo, volviendo a poner bajo presión a sus rivales occidentales. Galería: Prueba Omoda 5 SHS-H Premium 2026 La reducción de los plazos de desarrollo Según un informe reciente publicado por Frost & Sullivan, una de las diez tendencias globales a vigilar en 2026 es precisamente la reducción de los tiempos de desarrollo. Las razones principales son cuatro. La primera tiene que ver con la producción interna de baterías, chips y software, que permite reducir la dependencia de los proveedores y de sus calendarios. La segunda es el uso de la inteligencia artificial, que ayuda a limitar los prototipos físicos y ahorrar tiempo. La tercera es la adopción de plataformas modulares, que facilitan la creación de variantes sobre una misma base. Por último, la cuarta es la creciente coordinación entre diseño e ingeniería en distintos husos horarios, lo que permite un trabajo casi continuo. Qué resultados está dando Los resultados ya son evidentes. En octubre de 2024, Leapmotor presentó un prototipo del B10 en el salón de París. Seis meses después mostró al público la versión definitiva y, otros seis meses más tarde, el coche se lanzó en los mercados globales. En los últimos 16 meses, esta marca ha presentado cinco modelos nuevos de producción. Número total de nuevos modelos lanzados en el mercado global por Leapmotor y por todo el grupo Stellantis Foto: Motor1.com Otro caso interesante es el del Omoda 5. En el marco de la expansión global de Chery, este modelo se concibió principalmente para los mercados exteriores. En sólo seis semanas, Omoda logró recalibrar suspensión, dirección, frenos y control de tracción para el mercado europeo. Por su parte, la marca hermana Chery ha presentado nueve modelos nuevos desde enero de 2025. También BYD es un ejemplo significativo. El gigante fabricó su vehículo eléctrico número 15 millones en diciembre de 2025 y un tercio de ese total se produjo desde noviembre de 2024. En los últimos 16 meses, esta firma ha lanzado 10 modelos, uno más que los presentados en los 24 meses anteriores, entre enero de 2023 y diciembre de 2024. La pregunta ahora es: ¿podrá Occidente mantener este ritmo? El autor del artículo, Felipe Munoz, es analista especializado en la industria del automóvil y creador de contenido de Car Industry Analysis en redes sociales.