Williams ha tenido que cambiar sus planes para Mónaco.Alexander Albon sufrió un fuerte accidente en el circuito de Montreal, dañando seriamente numerosas partes del Williams FW48. Esto comprometió su fin de semana en Canadá, pero también ha tenido un impacto en el programa de desarrollo de cara al Gran Premio de Mónaco.El desafortunado accidente de Alexander Albon en la única sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Canadá tendrá sus consecuencias en Mónaco. El piloto tailandés se vio sorprendido por una marmota que cruzaba la pista, dañando su alerón delantero al atropellarla y golpeando inevitablemente el muro después de eso.Esta situación le impidió tomar parte en la clasificación Sprint, comprometiendo el resto de su fin de semana. Pero también afectará a Williams en Mónaco, lugar donde se celebra la sexta carrera de la temporada. «Estamos desarrollando un alerón delantero; también estamos trabajando en el desarrollo del suelo, que estudiaremos más adelante»James Vowles, director de Williams RacingPriorizar la fabricación de repuestosEn las últimas semanas, James Vowles ha insistido en que, para maximizar el desarrollo del coche de este año, es vital llevar las piezas ya existentes al final de su vida útil antes de introducir las nuevas.Sin embargo, el accidente de Albon en Canadá ha cambiado el plan del equipo, que esperaba poder utilizar muchos de los componentes dañados durante algunas carreras más. Así, Williams ha tenido que priorizar la fabricación de repuestos que no necesariamente incluyen las últimas mejoras, comprometiendo así el desarrollo del FW48.«El impacto del viernes fue muy, muy costoso», admite James Vowes. «Destrozó el suelo, el alerón delantero, el alerón trasero, algunos componentes de la caja de cambios y también algunos componentes de la unidad de potencia. Fue muy caro en ese sentido y, obviamente, todos estamos limitados por un tope de presupuesto».golpe-albon-canada-carisimo-williams-altJames Vowles (izquierda) lamenta tener que priorizar la fabricación de repuestos para Mónaco.«Tenemos un ciclo de desarrollo para algunos de esos componentes del coche. Por ejemplo, estamos desarrollando un alerón delantero; también estamos trabajando en el desarrollo del suelo, que estudiaremos más adelante», añade, antes de admitir que los planes han cambiado.«Ahora bien, como consecuencia de todo esto, hemos tenido que priorizar y asegurarnos de tener suficientes repuestos para Mónaco porque, pase lo que pase, estamos a punto de entrar en el que probablemente sea el circuito más duro en términos de desgaste, y simplemente no podemos permitirnos tener los coches preparados sin repuestos disponibles. Ahí es donde debemos posicionarnos con fuerza para Mónaco», ha argumentado.Mónaco, un lugar emocionante y frustranteJames Vowles también ha valorado lo que espera encontrar en Mónaco este fin de semana. El director del equipo Williams admite que tiene una «relación de amor-odio con este circuito. Es único».«Empecemos por lo realmente positivo. Para empezar, es excepcional ver a los pilotos alcanzar la velocidad adecuada en la pista y luego, durante la clasificación, lograr vueltas absolutamente perfectas. Y digo perfectas al milímetro. Si te quedas justo encima de lo que llamamos las secciones de la Piscina, puedes ver cómo rozan los neumáticos con la barrera de entrada. Es increíble de ver», señala el ingeniero británico.Por otro lado, Vowles destaca que «el clima suele ser un factor importante en Mónaco, y es impredecible hasta cierto punto, pero hemos tenido varias carreras en mojado».«Se trata de un circuito exigente con poca adherencia, donde los pilotos llevan los coches al límite, y puede que sea nuestro primer gran premio en mojado, lo que supondría un reto enorme», concluye James Vowles, en referencia a una previsión meteorológica incierta para el evento.