Lo que todo conductor espera cuando se sienta delante del volante es encontrarse con una carretera en perfecto estado, recta y con buena visibilidad. Pero eso no siempre es posible, y hay veces en las que toca circular por vías con curvas cerradas y pendientes pronunciadas. En esas situaciones, mantener el control del vehículo y saber cómo reaccionar es de vital importancia para completar el viaje sin problemas.Uno de los principales problemas a la hora de enfrentarse a una carretera descendiente con muchas curvas es que aparecen los nervios al volante. Si el conductor no se siente completamente seguro el peligro aumenta porque se cometen errores al frenar bruscamente, girar demasiado rápido o perder el control de las marchas. Para poner fin a esas cuestiones, los expertos en motor de @carros360.pe han explicado cómo se deben tomar las curvas en pendientes. Nada de girar todo el volante de golpe: expertos explican cómo debes conducir para dominar las curvas cerradas en pendientes descendientesCómo tomar las curvas Según los especialistas, la maniobra comienza antes de llegar a la propia curva: el primer paso es reducir la velocidad y bajar de marcha a primera o segunda para que el coche se frene solo con el motor. En segundo lugar, el conductor debe mantenerse pegado al lado de la curva. Por ejemplo, circular lo más a la derecha posible si el giro es hacia ese lado. Si la curva es ciega, es recomendable tocar el claxon para avisar de que el coche está entrando en ella. La tercera de las claves es girar progresivamente el volante, nunca de golpe: "empezamos con media vuelta y aumentamos si es necesario". Otro consejo importante es no fijarse solamente en lo que está delante del coche. Es mejor mantener la mirada en la salida de la curva para anticipar el movimiento. Para finalizar, hay que corregir suavemente, volver al carril correspondiente y acelerar solamente cuando el carro esté estable. Errores a evitar Según el RACE, hay algunos errores que muchos conductores cometen al tomar curvas y que ponen en riesgo la seguridad vial. Uno de ellos es entrar al giro muy rápido, que es la causa de la mayoría de las salidas de la carretera. También es un fallo habitual meterse demasiado pronto al interior de la curva, lo que provoca que el conductor tenga que cerrar mucho el ángulo de giro de las ruedas y, en el peor de los casos, termine metiéndose en el arcén.