El exceso de velocidad es un problema recurrente en las carreteras de todo el mundo. España no es una excepción, ya que sigue siendo una de las infracciones que más veces cometen los conductores. Por eso, las autoridades de tráfico centran buena parte de sus esfuerzos en intentar que todos los usuarios respeten los límites establecidos.Algunas herramientas que ayudan en este sentido son los radares o los controles de velocidad. Sin embargo, son métodos más centrados en el castigo de los infractores que en la prevención del exceso de velocidad. Por eso, se están buscando nuevos métodos que lleven a los conductores a levantar el pie del pedal de aceleración. Líneas verdes en carretera Según las informaciones de Segre, la Diputación de Cataluña ha puesto en marcha un nuevo método para que los conductores reduzcan su velocidad. Concretamente, se trata de la incorporación de líneas verdes en la calzada de la carretera LP- 9221. Dichas franjas se pintan justo al lado de las blancas y generan una ilusión óptica que lleva a las personas que van al volante a ir más despacio de manera inconsciente.Llega a España un nuevo método para hacer que reduzcas la velocidad al conducir sin darte cuenta Es una técnica que ya se empezó a utilizar en España hace algunos años, pero que, hasta ahora, apenas se ha extendido. El origen de este método está en países como Suecia y Holanda, que demostraron que pintar líneas verdes provoca un calmado del tráfico porque dan una sensación de estrechamiento del carril. Dicho efecto lleva al conductor a moderar su velocidad de circulación. Normalmente, las líneas verdes se acompañan de señales verticales en las que se advierte al conductor de que está circulando por una carretera en la que se está controlando la velocidad de forma especial. De esta forma, las autoridades buscan que el conductor esté totalmente concienciado de la importancia de respetar los límites. Prueba piloto Hay que decir que, en el caso de la carretera LP-9221, la Generalitat ha confirmado que por el momento no hay señales horizontales, aunque sí se ha acompañado con los conocidos como dientes de dragón. Y es que se trata de una prueba piloto en la que se va a analizar el funcionamiento y la efectividad de este sistema para utilizarlo en otras carreteras.