La Dirección General de Tráfico (DGT) activa desde hoy una nueva campaña intensiva de control de la velocidad que se prolongará hasta el próximo domingo 19 de abril, en un momento marcado por el repunte de la mortalidad en carretera vinculada al exceso de velocidad. La operación, que se desarrollará de forma simultánea en toda Europa, busca frenar uno de los factores de riesgo más determinantes en la siniestralidad vial.Durante siete días, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, junto con policías locales adheridas, reforzarán la vigilancia tanto en vías urbanas como interurbanas, con especial atención a los tramos más peligrosos, en cualquier hora del día. La campaña se enmarca en los objetivos nacionales y europeos de reducir a la mitad las víctimas mortales en carretera antes de 2030. La velocidad, un riesgo crecienteLa DGT declara la guerra a la velocidad: semana de controles intensivos en carretera El despliegue llega tras constatarse un aumento preocupante de los siniestros mortales asociados al exceso de velocidad. En 2024 se registraron en España 307 accidentes mortales en los que este factor fue determinante, un 5,5% más que el año anterior. La velocidad inadecuada se mantiene como el tercer factor concurrente más habitual en los accidentes con víctimas mortales y está presente en más del 20% de los casos. Los expertos insisten en la relación directa entre velocidad y letalidad: a mayor velocidad, menor capacidad de reacción, mayor distancia de frenado y un campo de visión más reducido. Según estimaciones europeas, incrementar la velocidad en 10 km/h puede duplicar el riesgo de muerte en un accidente, mientras que reducirla en apenas 1 km/h evitaría miles de fallecimientos al año. El impacto es aún más dramático en los usuarios vulnerables. A partir de 80 km/h, un peatón atropellado prácticamente no tiene posibilidades de sobrevivir, mientras que a 30 km/h el riesgo de muerte se reduce a un 5%. Una infracción todavía generalizada Pese a la evidencia, el exceso de velocidad sigue siendo una práctica extendida. En condiciones de tráfico fluido, alrededor del 60% de los conductores supera los límites en carreteras convencionales, cerca del 50% lo hace en ciudad y casi el 40% en autovías. Los datos de la última campaña de control lo confirman. En agosto del pasado año, más de un millón de vehículos fueron inspeccionados, con 68.662 denuncias, lo que supone un 6,7% del total y el porcentaje más alto de las últimas campañas. Las policías locales también registraron cifras récord de infracciones. Controles visibles para disuadir La DGT subraya que estos dispositivos de vigilancia y control de la velocidad no solo tienen un carácter sancionador, sino también preventivo. Los controles serán anunciados mediante paneles informativos y señalización específica, con el objetivo de influir en el comportamiento de los conductores y fomentar una conducción más segura. A estas acciones se suman los radares fijos y móviles, así como la vigilancia aérea con helicópteros, herramientas que han contribuido a reducir en un 75% las víctimas mortales desde la implantación del primer plan de radares en 2005.