110th Running of the Indianapolis 500 Presented by GainbridgeÁlex Palou sale a las 500 Millas de Indianápolis en su 110ª edición desde la pole, la segunda de su trayectoria en la IndyCar. La otra vez que vio la bandera verde desde la primera posición, en 2023, Rinus Veekay estropeó con un grosero error en boxes la que pudo ser la primera victoria española en una de las carreras más legendarias del planeta. Hubo que esperar dos años, hasta la temporada pasada, para que Álex Palou metiera su coche en primer lugar después de 200 vueltas, esculpiera su cara en el trofeo Borg-Warner, copa de 1,63 metros y 69 kilos que honra al campeón, y tomara el mejor trago de leche de su vida. Sabe el español que salir primero aquí no es garantía de éxito. Lo fundamental, siempre se repite el mismo mantra, es estar en disposición de luchar por la victoria en el tramo final de las 500 millas. Que la carrera te elija ganador, sobrevivir a ella. “Saliendo primero es mucho más fácil, no lo cambiaría por nada, aunque salir el 25 no sería el fin del mundo. Esta carrera es muy larga y pasan muchas cosas”, decía el tetracampeón de la Indy a los medios españoles. Todos los ojos estarán puestos en él, porque además de salir desde la pole, defiende la victoria del año pasado. Y encadenar dos seguidas está al alcance de unos pocos elegidos en el mundo del automovilismo. En 110 ediciones, solo Wilbur Shaw (1939-40), Mauri Rose (1947-48), Bill Vukovich (1953-54), Al Unser (1970-71), Helio Castroneves (2001-02) y Josef Newgarden (2023-2024), lo han logrado. Ningún piloto ha ganado tres seguidas. Así que la empresa es titánica, pero Álex sale preparado. El coche tiene velocidad punta, el piloto manos y el muro dirigido por el estratega del español, Barry Wanser, suele acertar en las estrategias. “Me siento preparado, me siento bien”, resumía Palou en el Media Day previo al mayo de los espectáculos del automovilismo, como definen en los Estados Unidos a la carrera. A pesar de todo, Palou no siente la presión. “En realidad no siento. Siempre tenemos la presión de ganar. Por eso nos pagan, nos pagan para ganar. No para ganar una sola vez y ya está. Nos pagan para hacerlo continuamente. Sé que tengo más hambre de victoria que nunca porque sé lo que implica ganar las 500 Millas de Indianápolis y lo que significa. No siento más ni menos presión. No porque haya ganado una vez, no es que ahora necesite otra victoria. Es más bien lo contrario, es más bien que quiero ganar dos veces seguidas. Sé que lo tenemos todo. Tenemos un coche realmente muy rápido. Ojalá podamos demostrarlo”. La carrera no se gana al principio, está claro, pero partir en cabeza y estar en las posiciones de cabeza hace tener una ligera ventaja estratégica. Ahorrar combustible y ruedas en las primeras vueltas puede resultar fundamental de cara a afrontar el último rush. Pero salir delante tiene también el inconveniente de no tener a nadie que cogerle el rebufo. Palou aún no sabe cómo gestionará las primeras vueltas: “Es difícil prever qué va a pasar en el inicio de carrera. Depende de si hay gente que quiere jugar o te dejan solo delante. Lo ideal sería que los dos que tengo al lado me ayudaran y jugáramos a abrir la carrera y gastar el mínimo combustible posible”. La solución a esa incógnita, el domingo a partir de las 18:45, si la lluvia lo permite, porque a la hora programada para el inicio de la carrera, hay una probabilidad de agua del 40%.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí