.“Estos chicos (señalando a su equipo) son los responsables, no tengo palabras. Nos faltaba punta de velocidad. En la primera ronda éramos 11º. Hemos leído bien las condiciones”, decía Álex Palou nada más terminar la clasificación de la 110 edición de las 500 Millas de Indianápolis. El español, tetracampeón de la IndyCar, actual líder del campeonato y defensor del triunfo en 2025 en el óvalo más imponente del planeta, acaba de conseguir su segunda pole para las 500. Y después de la comparecencia de Alexander Rossi y David Malukas, sus compañeros de primera fila en la salida del próximo domingo (#vamos, 18:45), el de Ganassi reflexionó sobre su clasificación.El orden de salida que le tocó por sorteo para realizar la clasificación (31 de 33 coches) le complicaba la tarde, al tener que hacer su primer intento con la pista a más alta temperatura que sus rivales. Pasó 11º al Fast-12. En esa segunda ronda acabó 2º y en el Fast-6, con la pole. De menos a más. “Dimos todo lo que creíamos tener. Fuimos muy, muy agresivos para intentar conseguir la pole. Estoy muy sorprendido, mucho”, comenzó explicando el de Sant Antoni de Vilamajor.Palou superó un match-ball en la primera ronda, al salir a su turno con la pista unos 15 grados más caliente que los pilotos que salieron en las primeras posiciones. “No teníamos margen y lo dimos todo. Ese era nuestro ritmo máximo en ese momento. Pero luego la clasificación simplemente mejoró y se volvió más rápida, y para todos los demás se volvió más lenta y deslizante. Vimos muchos más errores o simplemente gente que no podía ir a fondo. Me alegra que todavía tuviéramos un buen coche que nos permitiera entrar en el grupo de los 12 más rápidos, que era el objetivo principal, porque no esperábamos estar aquí en la pole. Conseguimos más velocidad. Cambiamos muchas cosas en el coche para conseguir más velocidad. Sabíamos que, básicamente, habíamos recortado bastante. Sé que, con diferencia, somos el coche que más había recortado de los del Fast-6. Así que íbamos a por todas”, continuaba expresando el poleman. Si hay una carrera de la IndyCar en la que la pole no es decisiva, esa es la de las 500 Millas de Indianápolis. Da motivación y siempre es mejor salir delante, pero ahora toca gestionar 200 vueltas al óvalo de Indianapolis Motor Speedy, repostajes, tráfico, accidentes, banderas amarillas… Sin ir más lejos, en 2023, año de la primera pole del español, Rinus VeeKay se llevó por delante al Ganassi en la calle de boxes, arruinando una carrera que tenía hasta ese momento buena pinta para Palou. Y el propio Álex lo confirma: “La pole es importantísima, porque la emoción, el impulso y todo lo que conlleva es increíble, pero es totalmente diferente a la carrera. Es decir, no nos garantiza una carrera más fácil. Nos garantiza la mejor vista al entrar en la primera curva, pero nada más”.Ahora toca resetear, ajustar los coches otra vez para el modo carrera y realizar la Práctica 7, hoy mismo entre las 19:00 y las 21:00, el Carb Day, el viernes a la misma hora y tomar la salida el domingo a las 18:45. Porque lo hecho en la pole y ser el campeón de las 500 el año pasado, salió sexto, no cambia el enfoque de Palou: “Es increíble sentirse campeón. Aparte de eso, no cambia nada; ganar el año pasado no significa nada este año”. Pero si ganase la carrera por segundo año consecutivo, se convertiría en uno de los siete pilotos que han encadenado dos botellas de leche en Indianápolis. Wilbur Shaw (1939-40), Mauri Rose (1947-48), Bill Vukovich (1953-54), Al Unser (1970-71), Helio Castroneves (2001-02) y Josef Newgarden (2023-2024) son los únicos que lo han logrado en 110 años. Y eso sí que significaría mucho, es el tope histórico, porque ningún piloto ha ganado tres años seguidos.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí