¿Cuánto tarda en cargar un coche eléctrico? Analizamos todos los cargadores que hay en España Uno de los factores que más dudas sigue generando entre quienes se plantean comprar un coche eléctrico no es tanto la autonomía, sino el tiempo de recarga. La pregunta aparece constantemente: ¿cuánto tarda realmente en cargarse un coche eléctrico? El problema es que la respuesta es compleja y depende de varios factores, pero sobre todo de uno: la potencia del punto de carga utilizado. Es por eso que, para intentar responder a ello, lo primero que hay que tener claro es cuál es el panorama de los cargadores en el país, que da una de cal y una de arena.Según los últimos datos del Barómetro de la Electromovilidad correspondiente al primer trimestre de 2026, elaborado por ANFAC con datos de Electromaps, el despliegue de infraestructura de recarga continúa creciendo en nuestro país, pero lo hace de manera desigual. España cuenta ya con 55.077 puntos de recarga de acceso público instalados y durante los tres primeros meses del año se sumaron 2.005 nuevos cargadores, una cifra relevante que muestra que la infraestructura sigue expandiéndose, pero un análisis detallado deja claro que la realidad es mucho más compleja.El primer gran problema es que una parte muy importante de esa infraestructura ni siquiera está operativa. En total, 17.073 puntos de recarga públicos se encuentran fuera de servicio, ya sea por averías, mal estado o porque todavía no han podido conectarse a la red eléctrica. Eso supone el 24% de toda la infraestructura instalada. Si todos esos puntos funcionaran correctamente, España tendría ya 72.150 cargadores públicos disponibles.Es algo que, inevitablemente, afecta directamente a la experiencia de los usuarios. No basta con que un cargador figure en un mapa o en una aplicación; tiene que funcionar de manera correcta cuando el conductor llega hasta él. Más allá del número de cargadores disponibles, otro aspecto clave de la red española está en la potencia. No todos los cargadores ofrecen la misma velocidad de recarga y, por tanto, no todos sirven para el mismo tipo de uso. Así, vamos a analizar el panorama en función de los tipos de cargador que pueblan nuestras carreteras.Actualmente, el grueso de la red española sigue concentrándose en puntos de baja potencia. De los 55.077 puntos públicos existentes, 38.134 ofrecen una potencia igual o inferior a 22 kW. Eso significa que el 69% de toda la infraestructura pública española pertenece al segmento más lento.En este tipo de cargadores, el tiempo de recarga habitual oscila entre unas tres y hasta diecinueve horas, dependiendo de la capacidad de la batería y de la potencia real admitida por el vehículo. Son cargadores especialmente útiles para entornos urbanos, aparcamientos públicos, hoteles, centros comerciales o lugares donde el coche permanece estacionado durante largos periodos; pero no valen para que un EV reemplace a un vehículo de combustión.El siguiente escalón corresponde a los cargadores de entre 22 y 50 kW. España cuenta actualmente con 2.253 puntos de este tipo. Aquí los tiempos de recarga ya se reducen notablemente y pueden situarse aproximadamente entre una hora y media y unas tres horas. Este tipo de infraestructura comienza a resultar razonablemente útil para determinadas paradas en carretera o para usuarios que realizan trayectos medios, pero es un cargador que se queda en tierra de nadie, lo que hace que su peso relativo en la red sea bastante bajo.Donde realmente empieza a cambiar la experiencia de uso es a partir de los 50 kW. España dispone de 9.015 puntos de recarga públicos con potencias de entre 50 y 150 kW, que durante el primer trimestre de 2026 se ampliaron con 476 nuevos puntos nuevos.En estas potencias, los tiempos de recarga pueden reducirse a entre 30 minutos y una hora y media aproximadamente. Hablamos de estaciones que permiten recuperar una gran parte de la batería durante una pausa relativamente corta y, por tanto, los que ya permiten pensar en el coche eléctrico como un reemplazo directo del de combustión. Además, es una franja de potencia con la que es compatible la mayoría de EV que se venden actualmente. El siguiente nivel son los cargadores de entre 150 y 250 kW. Actualmente hay 3.206 puntos públicos de este tipo en España, después de sumar 215 nuevos cargadores en el primer trimestre del año. Aquí los tiempos de recarga se reducen considerablemente, pudiendo hacer una carga tipo del 20 al 80% en aproximadamente media hora o incluso menos, según el tamaño de la batería. Este rango de potencia es el que resulta especialmente interesante, ya que permite realizar viajes largos con paradas relativamente similares a las de un coche de combustión durante un repostaje tradicional, aunque no iguales. Esto ya es carga rápida propiamente dicha y poco a poco llegan modelos compatibles, aunque no es tan habitual.El nivel ideal es el de los cargadores ultrarrápidos de más de 250 kW. España cuenta ya con 2.469 puntos públicos de este tipo. Solo entre enero y marzo de 2026 se añadieron 309 nuevas unidades, una cifra notable porque representa el 43 % de todos los puntos de este rango instalados durante todo 2025.Este tipo de puntos permite realizar recargas de entre diez y quince minutos, lo que hace que sea la más pareja con el tiempo habitual de repostaje de un coche de gasolina o diésel. Sin embargo, el porcentaje de coches eléctricos compatibles con cargas de tanta potencia es todavía muy bajo, así que no son muchos los usuarios que se puedan aprovechar de ellos.Eso, sumado a que instalar este tipo de infraestructura no es sencillo (porque se necesita una red eléctrica de mucha potencia), hace que su expansión se vea limitada. Curiosamente, aproximadamente el 75% de los puntos de recarga de alta potencia instalados en España responde a proyectos impulsados por fabricantes de automóviles, que están apostando ellas mismas por desarrollar su propia red.Otro aspecto interesante es la distribución geográfica de los cargadores. Del total de infraestructura pública española, 32.222 puntos se encuentran en entornos urbanos, lo que representa el 59% del total. Entre enero y marzo de 2026 se instalaron 891 nuevos puntos urbanos.Por otro lado, España cuenta actualmente con 22.855 puntos públicos interurbanos. Durante el primer trimestre de 2026 se instalaron 1.114 nuevos cargadores en carretera y zonas de tránsito entre ciudades. Aunque la cifra sigue creciendo, lo que es positivo, existe un problema importante: el 57% de esos puntos interurbanos ofrecen potencias iguales o inferiores a 22 kW, algo que es útil en ciudad, pero no a la hora de acometer viajes largos.