Mucho se se ha hablado de Artemis II, pero poco del Toyota Lunar Cruiser de pila de combustible La NASA ha vuelto a poner en marcha el Programa Artemis para conocer más detalles de la Luna, a la vez que busca establecer una presencia sostenible en nuestro satélite para lanzar misiones a Marte. Sin embargo, para lograr esto es importante el vehículo que se va a utilizar, que lo ha proporcionado Toyota junto con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Hace una semana, la misión Artemis II, con sus cuatro tripulantes a bordo de la nave Orión, inició el viaje con el objetivo ya cumplido de llegar lo más lejos que nunca ha estado el ser humano de la Tierra. Es la primera misión tripulada alrededor de la Luna, y más allá de la órbita terrestre baja, desde el Apolo 17, en 1972.Esta misión se extenderá 10 días. Sin embargo, en esta ocasión no aterrizarán sobre la superficie lunar: eso se producirá en la misión Artemis IV, no antes de 2028.Además de la NASA, las marcas de coches también se suman a esta importante misión. En concreto, Mitsubishi Heavy Industries (MHI) y Toyota también han puesto su granito de arena.Por su parte, MHI lo hará a través del desarrollo de la LUPEX (Expedición Polar Lunar, por sus siglas en inglés), mientras que Toyota desarrollará mediante el desarrollo conjunto de un vehículo lunar tripulado con la JAXA, denominado Lunar Cruiser.El Toyota Lunar Cruiser, un vehículo autónomo"Aunque circular por la Luna es sin duda emocionante, las condiciones de la misión requieren mucho trabajo para que el vehículo sea un espacio cómodo, no solo un transporte fiable", detalla Toyota en un comunicado.Una de las cosas que Toyota tiene en mente es que la tripulación tendrá que vivir en un espacio bastante reducido durante un mes. Esto plantea dos retos: por un lado, la gran fatiga mental que puede afectar a la eficiencia y motivación del trabajo de la tripulación; por otro, la dificultad de trazar un recorrido.Las tecnologías que se incorporarán al Toyota Lunar Cruiser tendrán como objetivo ofrecer la mejor experiencia de usuario posible, un gran rendimiento de conducción y una capacidad todoterreno automatizada.Concretamente, estas funciones son, entre otras, la prevención de vuelcos en la superficie ignota del satélite, la navegación con señal de radio, la generación de rutas seguras, un control de la dirección intuitivo, asistencia a la conducción con una pantalla superpuesta y un diseño interior que traslade una sensación de amplitud y pueda albergar de dos a cuatro tripulantes.Otras aplicaciones podrían ser la exploración remota y automatizada de lugares donde se han producido catástrofes o el transporte de mercancías en zonas peligrosas. La misión servirá a Toyota para poner en práctica todo lo aprendido en beneficio de una conducción más segura sobre cualquier tipo de superficie, también en la Tierra."Puesto que conducir durante 30 días sin parar resultaría extremadamente exigente, ciertas partes estarán automatizadas, y los astronautas activarán el control manual en casos en que tengan que lidiar con alguna situación particularmente complicada", explica Takao Sato, exdirector del proyecto Lunar Rover.Es curiosa también la manera en la que se va a desplazar este vehículo. El Lunar Cruiser estará movido por una pila de combustible regeneradora (FC Regenerative Fuel Cell) desarrollada por Toyota para sobrevivir a las noches lunares. A través de la electrólisis del agua, el sistema permitirá la producción de hidrógeno de alta eficiencia usando la luz solar para disponer de energía por la noche.Por otro lado, los neumáticos, desarrollados por Bridgestone, estarán hechos de metal, ya que la goma resultaría inútil en las duras condiciones de la Luna. Se espera que su lanzamiento, previsto para 2029, expanda el ámbito de exploración de las misiones espaciales tripuladas y no tripuladas.