¿Miedo a comprar un coche eléctrico por culpa de la duración de la batería? Lexus y Toyota han convertido la batería del coche eléctrico en un argumento de compra casi imbatible: 10 años o 1.000.000 de kilómetros de garantía para disipar una de las mayores dudas del mercado. En un sector donde casi todos prometen mucho menos, esta cifra cambia el debate desde el primer párrafo. Y es que, en España, ambos fabricantes ofrecen coberturas que llegan a triplicar a las de la competencia en sus baterías de tracción eléctrica. Esta cifra no tiene apenas equivalentes en el mercado y cambia por completo la conversación sobre la durabilidad de un eléctrico que tan en boga está entre los usuarios. Una cifra que rompe barreras Durante años, la principal barrera de entrada al coche eléctrico no fue solo el precio, sino la incertidumbre sobre la vida útil de la batería. Lexus entendió pronto ese recelo y lanzó en 2020 una garantía llamativa para el UX 300e: 10 años o 1.000.000 de kilómetros para su batería que protegía frente a defectos funcionales y frente a una degradación por debajo del 70% de capacidad, siempre que se respetaran las revisiones del programa de mantenimiento. Cabe resaltar que el único modelo con esa premisa del millón de kilómetros ha sido hasta ahora el UX300e, ningún otro modelo cuenta con esta salvaguarda. Toyota ha llevado esa filosofía a su gama eléctrica en España con el programa Battery Care, que amplía la cobertura de su batería de tracción hasta esa misma cifra. El mensaje comercial es claro. Si la batería falla antes de tiempo o pierde capacidad por debajo de los umbrales fijados, el cliente no se queda desprotegido. Y eso, en un mercado todavía muy sensible a la degradación de las baterías, tiene un peso enorme en la decisión de compra. Toyota CH-R Electric Qué cubren Lexus y Toyota En Lexus España, la garantía de serie del fabricante es de tres años o 100.000 km, mientras que las baterías híbridas y las baterías de los vehículos 100% eléctricos cuentan con cinco años o 100.000 kilómetros, y la degradación de las baterías de los eléctricos queda cubierta hasta el 70% durante ocho años o 160.000 kilómetros. Además, Lexus Relax puede prolongar la protección del vehículo hasta 15 años o 250.000 kilómetros si se realiza el mantenimiento en la red oficial. Por su parte, Toyota, detalla una estructura más escalonada. En sus eléctricos, la batería de tracción cuenta con una garantía comercial inicial de ocho años o 160.000 kilómetros, y esa cobertura puede ampliarse mediante Battery Care hasta 10 años o 1.000.000 de kilómetros para defectos funcionales. La marca también especifica una cobertura separada para la degradación de la batería de más del 30%, con extensión hasta 10 años o 1.000.000 de kilómetros bajo condiciones concretas. Toyota y Lexus ¿Y la competencia? Fuera del universo Toyota-Lexus, el estándar del mercado sigue siendo mucho más conservador: Tesla ofrece garantías de batería de ocho años y, según la versión, entre 160.000 y 240.000 kilómetros. BYD, que ha reforzado su ofensiva eléctrica en Europa, anuncia ocho años o 250.000 kilómetros para su Blade Battery. Mercedes-Benz también se mueve en cifras elevadas en algunos modelos, con referencias de hasta 10 años o 250.000 kilómetros. Esto deja una lectura muy clara: el millón de kilómetros sigue siendo una excepción absoluta en la industria del automóvil eléctrico en España. A día de hoy, esos fabricantes nipones son los únicos que se atreven a hablar en esos términos. Mercedes-Benz CLA Eléctrico Gran argumento de ventas La garantía no solo protege al cliente; también transmite confianza en la tecnología. En un coche de cero emisiones, la batería es el componente más observado, el más temido y el más costoso de sustituir. Ofrecer una cobertura tan amplia no es un gesto menor. En la práctica, Toyota y Lexus están diciendo al comprador que la vida útil de sus sistemas no debería ser una preocupación real en el uso diario. Lexus fue la marca que abrió camino con esta promesa en España, y Toyota ha consolidado después una cobertura equivalente. Frente a ellas, el resto del mercado ofrece garantías correctas y competitivas, pero situadas muy por debajo de ese listón. En un sector donde la confianza lo es casi todo, la cifra del millón de kilómetros no es solo una garantía: es una declaración de intenciones.