El Tokyo Auto Salon 2026 finalizó hace unos días, pero seguimos recibiendo alguna que otra primicia del evento, como por ejemplo un Lexus LBX con más potencia que un Bugatti Veyron. Es tal cual lo digo, porque supera la friolera de los 1.000 CV. Este vehículo, creado por Kazama Industries, deja casi en ridículo al LBX Morizo RR de 305 CV (con el mismo motor 1.6 turbo que el del Toyota GR Corolla que no se vende en Europa) que pudimos conducir en exclusiva en Japón. Este salvaje LBX se ha configurado para competiciones de drift y, obviamente, no lleva debajo del capó el tren motriz híbrido de 136 CV. En concreto, incorpora un motor de gasolina con código interno 2JZ de Toyota, de seis cilindros, 3,6 litros y un único turbocompresor. Como comentaba antes, la cifra que se persigue es la de más de 1.000 CV. En la actualidad, los ingenieros del preparador japonés Kazama Industries siguen trabajando en esa mecánica para lograr dicho reto. Al ser un vehículo pensado para carreras de drift, se ha renunciado a la tracción total y este LBX ha pasado a ser un vehículo de propulsión trasera. Desde luego, tiene que ser muy difícil llevarlo en línea recta acelerando con fuerza... Otros cambios técnicos importantes del LBX de más de 1.000 CV es la transmisión secuencial de cinco velocidades, así como el kit de carrocería, obra de Artisan Spirits, con pasos de rueda ampliados, un gran alerón trasero, un capó ventilado y un enorme difusor de fibra de carbono. Los neumáticos son Yokohama Advan AD09, tienen un ángulo de caída muy acusado y van con llantas Rays, mientras que el equipo de frenos lo firma Wilwood. Por su parte, la suspensión específica está trabajada para las competiciones de drift. En fin, no hace falta insistir en que en este vehículo queda muy poco del LBX híbrido original e incluso del Morizo RR. Mientras tanto, esperamos el regreso del LFA aunque será en formato eléctrico de altas prestaciones.