Investigadores de Alemania logran un avance histórico al operar una turbina de hidrógeno sin compresor durante un tiempo récord Alemania ha vuelto a demostrar que tiene algunos de los mejores ingenieros del mundo. El país pretende liderar en la transición energética con un avance histórico que marcará un antes y un después en la generación de energía limpia.Los investigadores del Instituto de Tecnología Karlsruhe (KIT) han conseguido diseñar una turbina de hidrógeno sin compresor y hacerla funcionar durante un tiempo récord.Adiós definitivo a los combustibles fósilesLa guerra de Irán ha acelerado el interés por las alternativas a los combustibles con un aumento de los precios casi sin precedentes. Alemania pretende liderar en hidrógeno verde. El Instituto de Tecnología Karlsruhe ha conseguido superar las barreras físicas que limitaban la eficiencia de estos componentes. La turbina diseñada por el KIT ha conseguido un récord mundial de autonomía. Alemania ha superado a potencias como la NASA con un presupuesto infinitamente más elevado. Esta turbina de hidrógeno sin compresor funciona durante casi 5 minutos, 303 segundos exactamente. Un récord mundial para una turbina de hidrógenoEl secreto detrás de este récord está en el compresor mecánico. Los ingenieros del Instituto de Tecnología Karlsruhe han eliminado este componente de su turbina de gas.El prototipo diseñado por el KIT utiliza una tecnología de combustión con ganancia de presión. Este sistema aprovecha las ondas de detonación que se generan dentro de la cámara de combustión para producir la presión necesaria.No es necesario consumir energía para comprimir el aire mediante un compresor, por lo que la eficiencia se dispara. Las centrales eléctricas o los motores de aviación pierden casi el 50% de su potencia mediante la compresión mecánica.Además, el hidrógeno permite crear una reacción extremadamente rápida a diferencia del gas natural. Este gas facilita aumentar la presión en la cámara de forma estable sin fundir los materiales, un problema habitual en otros prototipos.La ausencia del compresor también permite reducir el peso de la instalación y abaratar los costes de fabricación de la turbina. Este sistema podría ser más asequible para sectores clave como la aviación comercial a largo plazo, aunque primero deben conseguir transferir la energía de forma estable para mover el generador.Daniel Banuti, director del proyecto, confirma que aún es pronto para hablar de una producción en masa, pero esos 303 segundos en operativo son cruciales. Alemania ha conseguido romper la mayor barrera de las centrales eléctricas convencionales.