En los últimos años, el mundo del motor ha cambiado por completo. Reducir las emisiones se ha convertido en una prioridad de las autoridades y, por lo tanto, de los fabricantes. En este contexto, los motores de combustión tradicionales parecen perder terreno frente a nuevas tecnologías híbridas, eléctricas o impulsadas por combustibles sostenibles. Aun así, siguen apareciendo propuestas sorprendentes que intentan aprovechar lo mejor de distintos sistemas.Gracias a las constantes investigaciones ligadas al motor, estamos empezando a ver cosas que hasta hace no mucho parecían imposibles. El mejor ejemplo es un motor desarrollado recientemente por un equipo estadounidense y que puede funcionar utilizando gasolina y diésel al mismo tiempo. Un motor nunca antes visto Para ofrecer alternativas al vehículo eléctrico de cara al futuro, un grupo de investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison trabaja en un concepto innovador: un motor que utiliza tanto gasolina como diésel. Este concepto recibe el nombre de motor de encendido por compresión con control de reactividad (RCCI por sus siglas en inglés) y podría cambiar la realidad de la industria. La combinación de combustibles permite que el motor alcance una tasa de conversión de combustible en potencia de hasta el 60%. Esto supone un aumento importante en comparación con los motores de gasolina tradicionales, que convierten entre el 30% y el 40% de su combustible en potencia, y de los diésel, que convierten entre el 45% y el 50%. Cómo funcionaUn equipo de investigadores desarrolla un motor que abre una nueva vía: funciona con diésel y gasolina al mismo tiempo El RCCI funciona inicialmente como un motor de gasolina estándar, mezclando aire y combustible en la cámara de combustión. Después, llega la magia: en un momento concreto del proceso, se añade diésel a la cámara para obtener una mezcla de gasolina, diésel y aire. Desde Slashgear explican que, conforme el pistón se desplaza, se va inyectando un poco más de diésel justo antes de la ignición, y entonces se enciende la mezcla, lo que hace que el resto de la gasolina también se encienda. El resultado es un combustible más eficiente y también más limpio, con menores emisiones. Sobre el papel es un concepto interesante que tiene pocas desventajas, algunas de ellas poco relevantes como el hecho de tener que repostar ambos combustibles. Eso sí, hay que tener en cuenta que por el momento es un sistema que solo existe en el laboratorio.