Los transportistas y las gasolineras tienen claros a los culpables de que haya subido ya el precio de la gasolina y el gasóleo: las petroleras El precio de la gasolina ya se ha disparado y eso que aún no se ha materializado la guerra entre EEUU e Irán, donde peligra la llegada de petróleo a Europa. Sin embargo, lejos de estos factores socioeconómicos, los transportistas y las gasolineras acusan a las petroleras de esta subida. El último conflicto desatado en Oriente Medio entre EEUU e Irán va a dejar una importante subida del precio de los combustibles, como ya ocurrió en 2022 cuando estalló la guerra entre Ucrania y Rusia. Sin embargo, lejos de acusar solo a la batalla, los actores profesionales del sector han encontrado otro responsable.La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) denuncia públicamente el comportamiento abusivo que están llevando a cabo algunas de las principales compañías petroleras en el actual contexto de convulsión internacional.De la misma manera, la federación ha detectado que, desde el pasado viernes, el litro de combustible se ha incrementado más de 15 céntimos por litro en el precio de referencia del gasóleo profesional.La subida de precios "carece de base económica"Según detalla FENADISMER, se trata de "una subida injustificada basada en movimientos especulativos bajo la excusa del conflicto en Irán".Una misma línea que también subraya la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), que considera que la "tensión geopolítica en una región clave para el suministro energético mundial está provocando una fuerte volatilidad en los mercados internacionales". Además, subraya que el sector del transporte representa aproximadamente un tercio de los costes de explotación, por lo que "cualquier incremento significativo y prolongado del precio del gasóleo impacta directamente en la viabilidad económica de miles de empresas, que operan con márgenes muy ajustados". Por su parte, FENADISMER recuerda que "el combustible suministrado actualmente fue adquirido antes del inicio de las hostilidades, por lo que el traslado inmediato de costes carece de base económica".Con esta situación, los transportistas han solicitado que se aplique un plan de choque inspirado en las medidas que ya se aprobaron en 2022 tras la invasión de Rusia a Ucrania que dispararon los costes del petróleo y el gas. En concreto, el Gobierno articuló varios decretos-leyes que incluyeron bonificaciones directas de hasta 20 céntimos por litro de combustible y ayudas directas por vehículo para compensar los costes de explotación. De la misma manera, se reforzó la ley para prohibir el trabajo por debajo de costes y se incluyó una cláusula que permitía actualizar las tarifas a cobrar por los transportistas en función de la variación del precio del gasóleo.Por ello, FENADISMER insta al resto de asociaciones de transportistas a mantener la unidad de acción firme para exigir al Ejecutivo un control estricto de los márgenes de las petroleras y la aprobación inmediata de nuevas bonificaciones. "No permitiremos que la especulación de las petroleras paralice de nuevo el sector del transporte por carretera", declaran desde la federación.A esta situación se suma la incertidumbre sobre los flujos comerciales internacionales y la confianza empresaria, según detalla CETM. La posible alteración de las cadenas de suministro, el aumento de las primas de seguros y la ralentización de determinados sectores productivos podrían traducirse en una menor demanda de transporte, lo que afectaría tanto al nivel de actividad como a la estabilidad financiera de las empresas del sector.La representación de los transportistas también ha llamado a la unión del sector para exigir al Gobierno un control estricto de los márgenes de las petroleras y la aprobación inmediata de estas bonificaciones que compensen futuras pérdidas. "No permitiremos que la especulación paralice de nuevo el sector del transporte por carretera", ha asegurado en un comunicado FENADISMER.Además, insisten en la necesidad de aplicar "de forma rigurosa" la cláusula de revisión de las tarifas de transporte por la variación del precio del combustible.