Burgos tendrá una planta de hidrógeno verde con la que se ahorrará 830 millones de toneladas anuales de CO2 La provincia de Burgos podría convertirse en uno de los nuevos puntos de referencia en España para el desarrollo del hidrógeno verde. El municipio de Aranda de Duero ha dado los primeros pasos para acoger una planta dedicada a la producción de este carburante, un proyecto que ahora inicia su tramitación administrativa y que busca consolidar el papel de la ciudad en el desarrollo de nuevas energías.Las empresas Forest Power Aranda S.L. y la ingeniería Tresca S.A. han presentado en el Ayuntamiento de Aranda de Duero la solicitud del informe de compatibilidad urbanística para instalar esta planta en una parcela situada en el polígono industrial Allendeduero, tal y como informa Burgos Conecta. El terreno destinado al proyecto cuenta con una superficie aproximada de 70.000 metros cuadrados, donde se prevé levantar una instalación dedicada a la producción de hidrógeno y de sus derivados. El proyecto de hidrógeno verde de BurgosEste trámite municipal supone el primer paso formal para el desarrollo del proyecto. Mientras el Ayuntamiento debe pronunciarse sobre la compatibilidad urbanística de la instalación, será la Junta de Castilla y León la administración encargada de tramitar el correspondiente estudio de impacto ambiental, un procedimiento necesario antes de que la planta pueda materializarse. Desde el consistorio de Aranda de Duero se interpreta esta iniciativa como una oportunidad para impulsar el desarrollo industrial vinculado a las energías renovables. El concejal de Promoción y Desarrollo, Juan Manuel Martín, explica que la llegada de esta instalación permitiría además poner en valor las aguas regeneradas del municipio. La idea es aprovechar este recurso dentro de un ciclo cerrado que evite la necesidad de realizar nuevas captaciones de agua, integrando así el proyecto dentro de una lógica de sostenibilidad. La apuesta de la ciudad por este tipo de tecnologías comenzó en mayo de 2024, cuando el Ayuntamiento aprobó por unanimidad su adhesión a la Asociación Castellano Leonesa del Hidrógeno (H2CyL), una iniciativa que cuenta también con el respaldo del tejido empresarial local a través de la asociación FAE-Asemar. Dentro de esta misma estrategia, el consistorio también ha adquirido un autobús de hidrógeno financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Este vehículo forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística de la ciudad y busca fomentar un transporte más limpio. La planta proyectada en Aranda de Duero estará basada en la producción de hidrógeno mediante un proceso químico conocido como electrólisis. Este método utiliza corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno presente en el agua, generando así este combustible sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera. Un combustible renovable e ilimitadoEste procedimiento es precisamente la base del denominado hidrógeno verde, también conocido como hidrógeno renovable. Se trata de una forma de producir hidrógeno utilizando electricidad procedente de fuentes renovables como la energía solar o la eólica, lo que permite obtener un combustible con bajas emisiones contaminantes. El hidrógeno es el elemento químico más simple y abundante del planeta. Está presente en el agua y en la materia orgánica, y destaca por ser ligero y fácilmente almacenable. Sin embargo, no se encuentra en estado puro en la naturaleza, por lo que es necesario producirlo. Dependiendo del método utilizado, el resultado puede ser más o menos sostenible desde el punto de vista medioambiental. En el caso del hidrógeno verde, el proceso de obtención utiliza agua y electricidad procedente de energías renovables, lo que evita la emisión de contaminantes. Uno de los sistemas más utilizados para generarlo es la electrólisis, que permite separar la molécula de agua en hidrógeno y oxígeno mediante un electrolizador alimentado con electricidad renovable. La relevancia de este sistema radica en su potencial para reducir las emisiones asociadas a la producción de hidrógeno. Según la Asociación Internacional de la Energía, producir este gas mediante electrólisis en lugar de hacerlo a partir de combustibles fósiles permitiría evitar hasta 830 millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Precisamente esa es una de las principales razones por las que el hidrógeno verde se considera una de las alternativas energéticas con mayor potencial para avanzar en la descarbonización. Además de ser un combustible limpio, también tiene la ventaja de ser renovable y prácticamente ilimitado, ya que se obtiene a partir de recursos abundantes como el agua y la energía procedente del sol o del viento. Otra de sus características es que puede almacenarse y transportarse con relativa facilidad. El hidrógeno puede comprimirse y guardarse en tanques específicos, lo que facilita su utilización como fuente de energía en diferentes sectores. Entre sus posibles aplicaciones destaca especialmente el sector del transporte. El hidrógeno puede utilizarse en vehículos equipados con pila de combustible, un sistema que genera electricidad a partir de la reacción química entre el hidrógeno almacenado y el oxígeno. Esta electricidad alimenta un motor eléctrico que impulsa el vehículo, mientras que el único residuo que se genera es agua limpia expulsada por el sistema de escape.