Cuando pensamos en minería, la sostenibilidad no es lo primero que se nos viene a la cabeza. Pues bien, las cosas están cambiando y más rápido de lo que imaginamos. El pasado 15 de abril, Hitachi Construction Machinery nos dejó claro que la maquinaria ultrapesada y el cuidado del medio ambiente son perfectamente compatibles. Para demostrarlo, se llevaron a treinta clientes de todo el mundo hasta la mina de cobre de Kansanshi, en Zambia, y les enseñaron su nuevo "juguete" en acción: un inmenso camión volquete 100 % eléctrico. Este vehículo no ha salido de la nada, sino que es el resultado de más de un año de pruebas de la mano de First Quantum Minerals, que ofreció sus instalaciones y su experiencia en el terreno.Este volquete es capaz de recargarse mientras sigue trabajando gracias a unas líneas aéreas de tranvía. Y lo hace sin perder agilidad, sin reducir su capacidad de carga y manteniendo su centro de gravedad intacto. En un entorno real, ha movido más de 30.000 toneladas de material a lo largo de 4.000 kilómetros. Además, para sorpresa de muchos, la versión de batería no solo iguala a los modelos diésel, sino que acelera más rápido y hace mucho menos ruido. Un cambio radical en el impacto medioambiental de la industria mineraConseguir que un monstruo de este tamaño opere con cero emisiones de CO2 es algo que sorprende, pero tiene truco. En Zambia, casi el 92 % de la electricidad viene de energía hidroeléctrica. Es decir, energía limpia de verdad. Como bien apuntaba Gordon White, uno de los directivos tecnológicos en First Quantum Minerals, la industria se enfrenta a una gran paradoja. Necesitamos extraer cobre para fabricar coches eléctricos y turbinas, pero no podemos destrozar el planeta en el proceso. Al aprovechar las redes aéreas que ya tienen muchas minas y sumarles baterías de última generación, Hitachi ha dado con una fórmula que no se queda en una buena idea sobre el papel, sino que es totalmente realista y aplicable hoy en día.Visto lo visto en Zambia, el futuro de Hitachi en este sector no pinta nada mal. Hiroshi Kanezawa, uno de sus altos ejecutivos, confirmó que todos los datos que han recopilado les van a venir muy bien para pulir detalles y empezar a vender el camión de forma masiva en 2027. Pero la historia no acaba en solo este vehículo. La idea es montar un ecosistema entero de cero emisiones, metiendo en la ecuación desde excavadoras eléctricas hasta software inteligente para gestionar mejor las flotas.