El fabricante alemán MAN Truck and Bus ha dado un golpe de efecto en el mercado de la electromovilidad con la presentación a nivel mundial de su última innovación tecnológica en la feria Transpotec Logitec celebrada en Milán. Se trata del nuevo MAN eTGM, un camión completamente eléctrico de dieciséis toneladas de masa máxima autorizada que llega con la firme intención de redefinir las reglas del juego en el segmento del reparto de media distancia y la distribución comercial.Esta esperada incorporación estratégica permite a la marca completar de manera definitiva su catálogo de vehículos industriales propulsados por baterías eléctricas. Al situarse de forma exacta en el espacio libre existente entre el modelo ligero eTGL y las variantes de gran tonelaje eTGS y eTGX, la compañía germana consolida una cartera de vehículos cero emisiones que abarca desde las doce hasta las cincuenta toneladas, ofreciendo soluciones limpias para la totalidad de las necesidades del transporte logístico moderno.El nuevo camión eléctrico destaca de forma sobresaliente en el apartado mecánico gracias a la implantación del motor eléctrico de última generación MAN eCD210. Este propulsor es capaz de desarrollar una potencia equivalente a los 285 caballos de fuerza, entregando un par máximo inmediato de 800 Newton metro.Toda esta fuerza mecánica se gestiona mediante la avanzada caja de cambios automatizada MAN TipMatic 2, que optimiza la entrega de potencia en función de la carga del vehículo y de las condiciones del terreno. Pensando de manera específica en las operaciones continuas de arranque y parada que caracterizan a los núcleos urbanos congestionados y a los centros históricos, la ingeniería del vehículo incorpora un sofisticado sistema de recuperación de energía en las frenadas.Esta tecnología no solo reduce el desgaste del sistema de frenado convencional, sino que además aprovecha las retenciones para retroalimentar las baterías de tracción, elevando la eficiencia energética global a niveles sin precedentes en el transporte industrial.La versatilidad técnica de este modelo se fundamenta en su arquitectura inteligente basada en un sistema modular de acumulación eléctrica. La firma automotriz ofrece a sus clientes la posibilidad de configurar el chasis instalando entre dos y cuatro paquetes de baterías de alta densidad, adaptando así la inversión económica y el peso del camión a las necesidades operativas reales de cada ruta.Gracias a esta flexibilidad, la configuración óptima del modelo de dieciséis toneladas permite alcanzar una notable autonomía de hasta 480 kilómetros con una sola carga. Esta cifra resulta ideal para solventar sin contratiempos las jornadas laborales más exigentes tanto en el reparto capilar como en el transporte regional entre almacenes logísticos.En lo relativo a sus dimensiones y funcionalidad logística, el vehículo homologa una masa máxima autorizada estándar de 16,01 toneladas, que opcionalmente puede incrementarse hasta las 16,5 toneladas. Uno de sus principales atractivos para las empresas de transportes reside en su excelente capacidad de carga útil sobre el chasis, la cual alcanza los 10.600 kilogramos.Por otra parte, para aquellos operadores que precisen una mayor capacidad volumétrica o de tonelaje, el camión ofrece la posibilidad técnica de acoplar un remolque compatible, logrando que la masa máxima autorizada del conjunto alcance un peso de hasta 33 toneladas.La ingeniería de desarrollo de este camión eléctrico ha mantenido una estrecha colaboración con los principales carroceros del mercado desde las fases iniciales del diseño del chasis. El eTGM viene provisto de fábrica con interfaces de conexión estandarizadas, distancias entre ejes optimizadas para el carrozado rápido y la opción de integrar una toma de fuerza mecánica.Estas facilidades técnicas aseguran que el vehículo pueda recibir las carrocerías de serie habituales de combustión, como cajas cerradas, equipos frigoríficos o cajas de mudanzas, sin requerir adaptaciones complejas posteriores. El diseño interior de la cabina y el cuadro de mandos replican con precisión la ergonomía y los controles de las gamas diésel tradicionales, a excepción de los indicadores específicos del consumo eléctrico.Esta continuidad en el diseño garantiza que el conductor experimente una transición cómoda, natural y segura hacia la conducción sostenible sin necesidad de largos periodos de adaptación.