Iba a ser el SUV eléctrico más grande de Porsche, pero el K1 será movido por motores V6 y V8 de gasolina con hibridación El Porsche K1 ha sido, durante mucho tiempo, un tema recurrente de conversión cuando se hablaba de proyectos futuros de la firma con sede en Stuttgart. Iba a ser el abanderado de la electrificación de Porsche, así como el SUV más grande de la compañía. Sin embargo, la marca ha cambiado de planes con este modelo y finalmente lo equipará con motores V6 y V8 híbridos.El futuro SUV insignia de siete plazas de Porsche ha visto modificada su hoja de ruta. Si bien el proyecto no se ha cancelado, la marca ha decidido hacer un importante cambio en la estrategia que seguirá con este modelo, ya que pasará de ser un coche eléctrico puro a un vehículo con motores de combustión interna tras cancelarse los planes de lanzarlo como un eléctrico. Porsche K1 y Audi Q9, más que hermanosY hay más, ya que el K1 estará hermanado con el futuro Audi Q9. El modelo se posicionará como la opción tope de gama del fabricante alemán y ha sido descrito por Porsche como un SUV de segmento D conocido internamente bajo el código K1. Ocupará una posición de mercado inédita para la marca y su puesta de largo a nivel comercial está prevista inicialmente para 2028.Se espera que el Porsche K1 esté disponible en diferentes configuraciones, incluidas versiones de cuatro, cinco y siete plazas. Su tamaño, posibilidades de asientos y especificaciones técnicas le permitirán competir directamente con el BMW X7 y el Mercedes GLS, tal y como informan desde la publicación británica Autocar.Una de las claves del proyecto K1 de Porsche es que estará basado en la arquitectura Premium Platform Combustion (PPC) del Grupo Volkswagen, al igual que su hermano de Audi, el Q9. Los de Ingolstadt desarrollarán este nuevo modelo de siete plazas como el verdadero buque insignia de la compañía, un coche que está enfocado principalmente a mercados como Estados Unidos, Oriente Medio y China.La decisión de trasladar el proyecto K1 a la plataforma PPC tiene lugar tras el giro significativo de Porsche en su estrategia de electrificación el pasado año, un giro que se produjo a consecuencia de las crecientes presiones financieras. La decisión de compartir base con el Q9 se considera clave para amortiguar los elevados costes de desarrollo de sus nuevos coches eléctricos, informa la publicación. Se espera, además, que el K1 y el Q9 no solo compartan plataforma. El Grupo Volkswagen es habitual a la hora de usar los mismos componentes en coches de diferentes marcas, por lo que habrá más de un detalle que vinculará a ambos modelos.Motores de gasolina e híbridos, de momentoMientras tanto, la plataforma PPC ha sido diseñada para utilizar motores de gasolina de seis y ocho cilindros, además de un sistema híbrido enchufable (PHEV) de nueva generación. Por este motivo, el K1 se lanzará previsiblemente con un motor V8 de 4.0 litros biturbo y un V6 de 3.0 litros, dos propulsores que ofrecerán potencias que permitirán al SUV de siete plazas militar en un rango similar al del Porsche Cayenne. La nueva generación, presentada hace tan solo unos meses, es 100% eléctrica y desarrolla entre 442 y 1.156 CV de potencia.Los planes iniciales contemplaban que el Porsche K1 iba a ser un modelo puramente eléctrico basado en la Scalable Systems Platform (SSC) del Grupo Volkswagen. Sin embargo, los retrasos en su desarrollo, especialmente en la parte de software, y la ralentización del interés por los eléctricos, acentuada por la caída de ventas del Porsche Taycan, han llevado a Porsche a tomar la drástica decisión de apostar directamente por motores de combustión interna.No obstante, Porsche ha confirmado que el lanzamiento de un K1 eléctrico sigue en la agenda, pero más a largo plazo. Las primeras versiones de gasolina e híbridas enchufables llegarán aproximadamente un año después del estreno del Audi Q9, el cual debería ver la luz en 2027. El K1 se fabricará junto al Q9 en la planta que el Grupo Volkswagen tiene en Bratislava, Eslovaquia. Allí también se produce el Cayenne eléctrico, lo que abre la puerta a pensar que en el futuro el SUV de Porsche contará con versiones eléctricas que también se ensamblarán en esas mismas instalaciones. Inicialmente estaba previsto fabricarlo en Leipzig, pero el aumento de los costes en Alemania ha obligado a buscar una alternativa más económica.A pesar de los esfuerzos que los fabricantes están haciendo para desarrollar la tecnología del coche eléctrico, la realidad de los altos costes y la demanda de un mercado que no acompaña a las optimistas previsiones de Europa, obliga a las marcas a tomar decisiones tan drásticas como la que han tomado en Zuffenhausen, dejando del lado el K1 eléctrico para lanzarlo como un SUV con motor de combustión interna.