La Guardia Civil investiga a los conductores que se intercambiaron cervezas en marcha: multa de hasta 500 euros La Guardia Civil ha abierto una investigación a un grupo de conductores después de que se difundieran imágenes en las que se observa cómo se intercambian cervezas entre dos coches mientras circulan por una carretera. El vídeo, grabado por otro conductor que marchaba detrás, constituye una prueba de una infracción de las normas de tráfico que supone un grave peligro para la seguridad vial. Según publica La Voz de Galicia (a quien pertenece la captura de pantalla que abre este artículo), los hechos ocurrieron en la comarca de Barbanza, en Galicia, y tuvieron como protagonistas a dos vehículos, que circulaban uno al lado del otro en una carretera regional cuando, en un momento, se aproximan entre sí de manera peligrosa.Una vez están en paralelo, aprovechan el momento para pasarse unos botellines de cerveza entre ellos, en una estampa que sorprendió al conductor que estaba detrás. Este intercambio se llevó a cabo mientras los coches mantenían la velocidad y seguían desplazándose por la vía, lo que añade un nivel significativo de riesgo a la acción. Para rizar más el rizo, se puede ver como el que circula a la izquierda, que parece ser un Seat Arona, invade el carril contrario cuando no debe o pisa línea continua, entre otras tantas infracciones más. El vídeo ha sido puesto a disposición de la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de las diligencias para determinar responsabilidades.Actualmente, es imposible encontrar el vídeo, ni el original ni ninguna de las republicaciones que se habían hecho virales, porque se han retirado de redes sociales como ‘X’ (anteriormente conocida como Twitter), Instagram o Tiktok. Se desconoce que lo ha motivado, pero al haberse replicado lo más seguro es que las autoridades dispongan de alguna copia que vale como prueba de la infracción cometida.Y es que, aunque a los protagonistas les pareciera algo gracioso en el momento, este tipo de comportamientos entra dentro de lo que se considera como conducción distraída o negligente, tipificada como infracción en el Reglamento General de Circulación. En el artículo 3 del documento se ha referencia a ello. En el punto primero figura lo siguiente: “Se deberá conducir con la diligencia y precaución necesarias para evitar todo daño, propio o ajeno, cuidando de no poner en peligro, tanto al mismo conductor como a los demás ocupantes del vehículo y al resto de los usuarios de la vía. Queda terminantemente prohibido conducir de modo negligente o temerario (artículo 9.2 del texto articulado)”.En el segundo se añade: “Las conductas referidas a la conducción negligente tendrán la consideración de infracciones graves y las referidas a la conducción temeraria tendrán la consideración de infracciones muy graves, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 65.4. a) y 5. c) del texto articulado de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, respectivamente”.Des esto se extrae que un conductor debe mantener la atención permanente en la vía y controlar su vehículo en todo momento, así que realizar acciones que desvíen su atención de esta tarea (como manipular objetos, sacar manos por la ventanilla o interactuar con otros vehículos en marcha) se considera que no solo implica una sanción económica, sino también un riesgo real de provocar un accidente con consecuencias graves.Ahora bien, la sanción a la que se enfrentan puede variar, ya que depende de si las autoridades consideran que el intercambio de botellines de cerveza es considerado como un acto de conducción negligente o de conducción temeraria, porque varía la categoría de la infracción.Si es negligente, es una infracción grave, lo que implica una multa de 200 euros y puede suponer la pérdida de 3 o 4 puntos del carnet de conducir. En cambio, si es temeraria se considera una infracción muy grave, en cuyo caso la multa económica pasa a ser de 500 euros y la sustracción de puntos sube hasta los 6. Es más, en función de la gravedad de la conducta podría incluso producirse la retirada del permiso de conducción.Aunque este tipo de comportamientos al volante, o similares, son algo que siempre se han producido, de manera puntual, en los últimos años se han puesto de mayor relevancia por su difusión en redes sociales. Han proliferado vídeos y publicaciones donde conductas peligrosas, como alcanzar altas velocidades, realizar adelantamientos temerarios, evitar controles de tráfico o intercambiarse lugares al volante para evitar multas, se muestran en público, quizá para presumir de hazaña, algo que es contraproducente, porque acaba siendo una prueba que se usa en su contra. Es por eso que las autoridades están cada vez más pendientes de monitorizar las redes para seguir la pista a este tipo de acciones.