La Guardia Civil investiga a un conductor que circuló a 235 km/h por la A-5: multa y posible pena de prisión de tres a seis meses Los agentes de la Guardia Civil han multado todo tipo de imprudencias al volante, pero en pocas ocasiones sancionan a conductores que intentan batir todos los récords de velocidad de los radares de la DGT.Un conductor está siendo investigado por circular a 235 km/h en la A-5 de Badajoz, a la altura del término municipal de Guareña. El infractor se enfrenta a un delito grave contra la seguridad vial.Un conductor a 235 km/h en la A-5La Dirección General de Tráfico ha intensificado los controles en carretera en los últimos días. El organismo dirigido por Pere Navarro ha anunciado la llegada de nuevos radares de tramo y fijos que empezarán a operar en diferentes puntos de España a lo largo de este año.El incidente se ha producido en el momento en el que la DGT realiza más controles en carretera. Los agentes de la Guardia Civil captaron a un conductor que circulaba a 235 km/h, superaba en 115 km/h el límite de velocidad.La Guardia Civil interceptó al conductor, un habitante de Madrid, que circulaba cerca de la localidad extremeña de Don Benito. El caso está ahora en manos de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de este municipio.Una multa y pena de prisión de tres a seis mesesEl conductor que circulaba a 235 km/h se enfrenta a una pena por conducción imprudente recogida en el Código Penal. El artículo 379 aclara que la sanción mínima para este delito es de 300 euros, que también puede castigarse con penas de prisión de tres a seis meses.El infractor tendría que pagar una multa de 6 a 12 meses o realizar trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y podría perder el derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años. La Guardia Civil recuerda que el exceso de velocidad es una de las principales causas de accidentes de tráfico en todo el mundo, también aumenta la gravedad de las lesiones en caso de sufrir un siniestro. “Respetar los límites de velocidad no es una opción, es una obligación de todos los conductores, para proteger tanto su vida como la de los demás”, comenta la Guardia Civil.