El Subsector de Tráfico de Teruel investiga al conductor de un turismo por un presunto delito contra la seguridad vial. La investigación se abrió tras realizar un adelantamiento peligroso bajo condiciones meteorológicas adversas, poniendo en riesgo su integridad y la de otros usuarios de la vía. Según ha recogido Europa Press, Los hechos ocurrieron el 5 de marzo de 2026, cuando un usuario envió a la Guardia Civil un vídeo grabado en la N‑211 (Guadalajara‑Fraga), cerca de Martín del Río. En las imágenes se ve cómo el turismo adelanta a otro vehículo en un tramo donde la maniobra está permitida, pero lo hace con visibilidad muy reducida por la lluvia. Mientras tanto, otro coche circulaba correctamente en sentido contrario. A pesar de ello, el conductor investigado no interrumpe el adelantamiento. Incluso llega a dar ráfagas de luz al vehículo que viene de frente. El otro conductor se ve obligado a orillarse hacia el arcén para evitar la colisión. Ambos coches pasan a una distancia mínima, poniendo en riesgo a los ocupantes de los tres vehículos implicados. Diligencias y posible delito de temeridad manifiesta El GIAT ha instruido las diligencias y las ha remitido a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Calamocha nº 1. Según la Guardia Civil, la maniobra podría constituir un delito de conducción con temeridad manifiesta y con peligro concreto para la vida o la integridad de las personas, tipificado en el artículo 380 del Código Penal. Las penas incluyen seis meses a dos años de prisión y la retirada del permiso de conducir durante uno a seis años. La Benemérita recuerda que los adelantamientos imprudentes, sobre todo en situaciones de lluvia o mala visibilidad, aumentan de forma notable el riesgo de colisiones frontales. Este es uno de los siniestros más graves en carreteras interurbanas. También insiste en la importancia de adaptar la velocidad, mantener la distancia de seguridad y ajustar el alumbrado a las condiciones de la vía. Cómo conducir con lluvia y viento Con lluvia, la visibilidad disminuye de forma notable y el asfalto se vuelve mucho más deslizante. En estas situaciones es esencial reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad respecto al vehículo que circula delante. También es recomendable llevar las luces de cruce encendidas, incluso de día, para ser vistos con mayor facilidad. Igualmente, conviene asegurarse de que los limpiaparabrisas y todo el sistema de iluminación del vehículo funcionen correctamente. conducir semana santa El viento también puede comprometer la estabilidad del coche, sobre todo a velocidades elevadas. Las ráfagas laterales pueden desplazar el vehículo de su trayectoria, por lo que es importante sujetar el volante con firmeza y volver a reducir la velocidad. Al adelantar a vehículos grandes, como camiones o autobuses, hay que extremar la precaución, ya que generan turbulencias capaces de desestabilizar el coche durante unos segundos. Conducir con lluvia y viento exige una atención extra y una conducción más prudente. Adaptar la velocidad, ampliar la distancia de seguridad, evitar movimientos bruscos y comprobar el estado del vehículo son pasos clave para mantener el control en situaciones adversas. Aplicar estas medidas ayuda a reducir el riesgo de accidente y permite afrontar el trayecto con mayor seguridad y confianza.