La Guardia Civil pide que sigas estos cuatro pasos para evitar accidentes con lluvia Aunque esta semana estemos viendo unas semanas de sol, lo cierto es que el invierno aún no se ha ido y las borrascas tampoco. Es por eso que la Guardia Civil ha querido hacer un recordatorio de las precauciones que debemos tomar al conducir con lluvia, como es mantener la distancia de seguridad o no hacer movimientos bruscos. Este año está siendo especialmente duro climatológicamente hablando. En los últimos meses, la racha de borrascas ha dejado un desplome en los termómetros, que se ha traducido en lluvia, nieve y hielo.Según recuerda la Dirección General de Tráfico (DGT), el riesgo de accidente aumenta hasta un 70% cuando llueve, un margen peligrosamente alto para algo tan cotidiano como un chaparrón inesperado en plena ruta.Es por eso que la Guardia Civil recuerda que debemos aumentar las precauciones ante esta situación de las carreteras. También tenemos que prepararnos nosotros mismos, ya que es posible que nos encontremos carreteras en malas condiciones que nos obliguen a tener más destreza con el volante.Las cuatro claves en la conducción que pueden prevenir un accidenteComo ya hemos dicho muchas otras veces, los neumáticos son una pieza clave en la conducción, ya que es nuestro enlace entre el asfalto y el vehículo. Es por eso que hacer una revisión completa de ellos antes de empezar el invierno y el verano es crucial.De hecho, se calcula que el mal estado de los neumáticos causa el 30% de los accidentes en invierno. Una de las primeras cosas que puede fallar es la adherencia. Con el asfalto mojado, la frenada se alarga, la estabilidad del coche queda comprometida y es mucho más fácil tener un accidente. Una posibilidad que se reduce drásticamente llevando los neumáticos con dibujo y presión correctos. Porque con este fenómeno climático la adherencia de las ruedas es clave.Uno de los accidentes más comunes con lluvia es el derivado del aquaplaning, que aparece cuando el neumático no es capaz de desalojar el agua de la carretera por falta de dibujo, baja presión, velocidad inadecuada o por culpa de una zona de agua encharcada. Cuando esto se produce, las ruedas flotan y se puede llegar a perder el control del vehículo. En este caso, hay que sujetar el volante con firmeza, no frenar a fondo y corregir la trayectoria suavemente cuando se recupere el agarre.Por supuesto, ante una situación climática adversa, donde el asfalto está mojado, lo más lógico y sensato es reducir nuestra velocidad. La Guardia Civil aconseja "conducir adecuando la velocidad a las circunstancias de cada momento, de cada lugar y del tipo de trazado y estado de este. En definitiva, velocidad que permita detener el coche con seguridad ante una situación inesperada".De la misma manera, debemos aumentar la distancia de seguridad con el vehículo de delante. Con el suelo deslizante por la lluvia, es muy recomendable aumentar considerablemente la distancia de seguridad respecto al coche que nos precede, sobre todo de cara a evitar que, en una frenada imprevista, impactemos contra el coche de delante al alargarse la frenada por el estado del piso.Recuerda que detener un coche con el suelo resbaladizo nos va a costar más tiempo y espacio que si el suelo estuviese seco. De hecho, diversos estudios concluyen que la diferencia entre frenar en asfalto seco a 90 km/h y hacerlo con el suelo mojado es de 32 metros más. Por ello, es imprescindible que aumentemos la distancia de seguridad.En esta misma línea, nuestra forma de conducir también debe cambiar. Aunque siempre debemos conducir con suavidad, con lluvia y nieve esto puede ser un factor decisivo. "Suavidad con el acelerador, para evitar que aumente el consumo o el pasaje se maree. Pero también suavidad en las maniobras para evitar la pérdida del control del vehículo", afirma Tráfico.