Aprender a conducir no es un proceso fácil. Requiere paciencia, habilidad y buenos consejos. Es ahí donde entran en juego los profesores, que durante las primeras clases prácticas enseñan a los alumnos algunos trucos para circular con seguridad. Eso sí, muchas de esas técnicas que se asimilan en las primeras veces al volante se acaban olvidando con el paso del tiempo porque el conductor puede realizar las maniobras sin pensar.Sin embargo, hay algunos consejos que se aprenden en las autoescuelas y que conviene tener en mente siempre que se conduce para reducir el peligro en la carretera. Un buen ejemplo es la RSM, una regla muy útil a la hora de circular que ha querido recordar recientemente Javier Corella, profesor en la Autoescuela Corella.La regla RSM, el truco que enseñan en las autoescuelas para evitar accidentes: qué es y cuándo debe aplicarse La regla RSM Tal y como explica el instructor, la regla RSM es un protocolo importante que se debe seguir en desplazamientos laterales. Recibe este nombre porque son las siglas de retrovisor, señalización y maniobra, que vienen a ser los pasos a seguir antes de cambiar de carril. Y es que antes de girar el volante el conductor debe mirar el retrovisor. En este punto, el profesor explica que se debe echar un ojo al espejo tantas veces como haga falta, pero que nunca hay que quedarse mirando el retrovisor "porque el coche se me puede ir un poquito de lado". Después de comprobar que el desplazamiento hacia un lado es seguro y antes de comenzar la maniobra, llega el segundo paso: señalizar. Este es sin duda el paso que más olvidan los conductores, y aunque parezca un detalle sin importancia utilizar el intermitente previene al resto de usuarios de la vía y evita muchos accidentes. Por último, llega el momento de realizar la maniobra. "Pongo el intermitente para que la gente sepa lo que voy a hacer y después lo que hago es el desplazamiento, la maniobra", concluye el profesor. En resumen R: el primer paso para realizar un desplazamiento lateral es mirar el retrovisor tantas veces como haga falta. S: antes de comenzar a girar el volante hay que señalizar la maniobra para que el resto de usuarios sepan tus intenciones. M: cuando hay espacio suficiente y el resto de conductores conocen el movimiento que quieres hacer, llega el momento de hacer la maniobra.