Desde que se inventó el automóvil la industria no ha parado de evolucionar. Gracias a la tecnología aplicada a la conducción, los coches van incorporando cada vez más sistemas que están pensados para mejorar la experiencia del conductor y, sobre todo, aumentar la seguridad en carretera. Muchos de ellos empezaron como innovaciones reservadas para los modelos más innovadores, pero con el paso del tiempo se han convertido en elementos obligatorios para todos los coches.Es el caso del Sistema Antibloqueo de Frenos o ABS (Antilock Braking System), un elemento de seguridad que se empezó a utilizar a finales del siglo XX. Eso sí, se empezó a popularizar su uso con la llegada del siglo XXI, ya que en el 2003 se hizo obligatorio para todos los coches nuevos en Europa por su capacidad para reducir accidentes. Qué es el ABS Tal y como explican desde el RACE, el ABS es un sistema que evita que las ruedas se bloqueen en una frenada de emergencia. Es decir, no permite que los neumáticos resbalen sobre el asfalto durante el frenado. De esta forma, el conductor puede controlar el coche y se reduce el riesgo de que el vehículo pierda estabilidad o sufra un accidente. Para cumplir su objetivo de evitar que las ruedas pierdan tracción, el sistema utiliza sensores que están colocados en las ruedas, que permiten reconocer la velocidad a la que gira cada una de ellas y que permiten conocer si se aproximan al límite en el que empiezan a bloquearse. El ABS también se compone de válvulas de control que permiten regular la presión del líquido de frenos, de una unidad de control que recoge la información de los sensores y del resto de elementos que tiene cualquier sistema de frenado. Cómo se utiliza En los vehículos que disponen de este sistema es complicado que se bloqueen las ruedas durante el frenazo. Por eso, cuando hay que reducir la velocidad o detener el coche en una emergencia, la DGT recomienda pisar el freno junto al embrague hasta el fondo. Si al hacer eso el conductor nota oscilaciones en el pedal, es que el ABS está funcionando y el pedal se debe mantener pisado hasta que el vehículo frene. Un buen porcentaje de los coches que están actualmente en circulación cuentan con ABS, pero todavía hay algunos en los que este sistema no está incorporado. Para frenar de emergencia en esos casos hay que accionar tanto el embrague como el freno hasta el fondo en un primer momento. Si se nota que se han bloqueado las ruedas, se debe aflojar ligeramente la presión del freno. Y si, por el contrario, se ha soltado demasiado, se debe volver a apretar.Qué es el ABS del coche y por qué es un sistema tan importante para evitar accidentes en la carretera