El tetracampeón del mundo de Fórmula 1 afrontará un nuevo desafío lejos del 'Gran Circo': disputará las míticas 24 Horas de Nürburgring al volante de un Mercedes-AMG GT3.La imagen puede resultar sorprendente para muchos aficionados: Max Verstappen pilotando un Mercedes. Durante años, el neerlandés ha sido el gran rival de la escudería alemana en la Fórmula 1, especialmente en su intensa batalla con Lewis Hamilton por el campeonato del mundo de 2021. Sin embargo, en 2026 esa escena será real… aunque solo fuera del paddock de la F1. El piloto de Red Bull participará este año en las 24 Horas de Nürburgring, una de las pruebas de resistencia más prestigiosas del automovilismo mundial (con permiso de las 24 horas de Le Mans), y lo hará al volante de un Mercedes-AMG GT3 dentro del proyecto Mercedes-AMG Team Verstappen Racing. La participación del tetracampeón del mundo supone su debut en la clásica carrera alemana, un evento legendario que se disputa en el circuito Nordschleife —conocido como el "Infierno Verde"— y que reúne cada temporada a algunos de los mejores especialistas de la resistencia. Un proyecto entre Red Bull y Mercedes Aunque el coche será un Mercedes, el proyecto contará también con el respaldo de Red Bull. El GT3 lucirá una decoración inspirada en los colores habituales del equipo de Fórmula 1 del neerlandés y llevará el dorsal número 3, el mismo con el que corre en la Fórmula 1. Verstappen no estará solo en esta aventura. Compartirá el volante con tres pilotos experimentados en resistencia: el español Dani Juncadella, el francés Jules Gounon y el austriaco Lucas Auer, todos ellos con amplia trayectoria en competiciones GT. La alineación apunta a ser competitiva desde el inicio, ya que tanto Gounon como Auer son pilotos oficiales de Mercedes, y Juncadella acumula experiencia y buenos resultados en el trazado alemán. Un sueño personal para Verstappen Para Verstappen, correr en Nürburgring no es una simple aparición puntual. El piloto llevaba años mostrando su interés por competir en carreras de resistencia y, especialmente, en esta prueba. El propio piloto ha reconocido en varias ocasiones que las 24 Horas de Nürburgring estaban en su lista de deseos desde hace mucho tiempo, un sueño que finalmente podrá cumplir en 2026. Además, el campeón de Fórmula 1 ya ha comenzado a prepararse para el reto. En 2025 obtuvo el permiso especial necesario para competir en el Nordschleife bajo el seudónimo de Franz Hermann abordo de un Ferrari 296 GT3, y participó en pruebas de la Nürburgring Langstrecken-Serie (NLS), incluso logrando victorias que reforzaron su confianza en este tipo de coches. Como parte del programa previo a la gran carrera, Verstappen disputará también una prueba de la NLS en marzo para seguir acumulando kilómetros en el exigente trazado alemán. Una cita que encaja en el calendario de F1 La carrera se disputará entre el 14 y el 17 de mayo, en un hueco del calendario que permite al neerlandés combinar este desafío con su temporada de Fórmula 1. De hecho, la cita tendrá lugar entre los Grandes Premios de Miami y Canadá, lo que hace viable su participación sin interferir con su lucha por el campeonato, ahora, tendrá que volar algo más de la cuenta al no quedarse en Estados Unidos y teniendo que ir y volver a Europa para la carrera. Más allá de la Fórmula 1 El salto a Nürburgring refleja también la pasión de Verstappen por competir en diferentes disciplinas. El neerlandés nunca ha ocultado su interés por el mundo de las carreras de resistencia, de hecho tras lograr su último título no descartaba cambiar de disciplina como hizo Alonso con la IndyCar o Le Mans, y este proyecto podría ser solo el comienzo de una presencia más habitual en este tipo de eventos, que le permitia atesorar la mítica triple corona del automovilismo. Por ahora, la escena seguirá siendo curiosa: el gran rival de Mercedes en la Fórmula 1… pilotando un Mercedes en una de las carreras más duras del planeta. Eso sí, solo durante 24 horas. Después, Verstappen volverá al volante del Red Bull RB22 para seguir luchando por su quinto título mundial.