Mercedes Benz estrena un nuevo capítulo en el segmento de los grandes monovolúmenes con el lanzamiento del VLE. Un vehículo eléctrico que estrena plataforma y que, sin lugar a dudas, se va a convertir en un referente para el transporte de la familias, pasajeros VIP o, porque no, como vehículo de ocio.Fabricado en Vitoria, el nuevo VLE lo podríamos definir como un monovolumen configurable hasta ocho plazas, más de setecientos kilómetros de autonomía, y un interior que mezcla tecnología, modularidad y confort de limusina.Exteriormente es un vehículo completamente nuevo. La silueta es más baja y aerodinámica, y a pesar de su altura, ofrece un coeficiente aerodinámico de 0.25.El frontal nos muestra una parrilla grande, que cuenta con un marco iluminado y una franja luminosa que conecta ambos faros. Las luces diurnas tienen forma de estrella, evidentemente un guiño a la identidad de Mercedes Benz.De lo que no cabe duda es que lo más destacado es su interior, que podríamos definirlo como una extensión del salón de nuestra casa. Es un espacio modular, ya que lo podemos configurar según nuestras necesidades. Para los que necesiten más espacio podemos ubicar hasta ocho asientos; y si lo que necesitamos es comodidad, podemos convertir los asientos traseros en butacas, con todo tipo de lujo y detalles. Mercedes Benz ofrece tres tipos de asientos. Los manuales, eléctricos y lo que denomina “Grand Comfort Seat”, que añaden reposapiés, masaje, soporte lumbar, almohada adicional y carga inalámbrica.El confort va más allá, al poder incorporar una pantalla panorámica retráctil de 31,3 pulgadas con resolución 8K que emerge desde el techo. Con ella, el interior puede convertirse en sala de cine, centro de juegos o incluso en oficina móvil gracias a una cámara integrada de ocho megapíxeles para videoconferencias.En su lanzamiento, el VLE incorpora dos versiones eléctricas basadas en una batería NMC de 115 kWh útiles. La gama arranca con el VLE 300, que desarrolla 203 kW y ofrece una autonomía superior a 700 kilómetros WLTP.Por encima se sitúa el VLE 400 4MATIC, con 305 kW y tracción total. Combina prestaciones propias de una berlina con la versatilidad de un gran monovolumen.Uno de los grandes argumentos del VLE es su arquitectura eléctrica de 800 voltios, que permite reducir significativamente los tiempos de recarga. En estaciones de carga rápida puede recuperar hasta 355 kilómetros de autonomía en solo 15 minutos, con potencias de hasta 300 kW en corriente continua.