Los 30 coches más bonitos de la historia de la automociónCoches que valen su peso en oro: los 10 más caros subastados en 2025Venden este Mercedes "alas de gaviota" por 13.250 eurosParece que estos “hallazgos” de granero solo ocurren en recónditos lugares de Estados Unidos pero esta vez ha sido mucho más cerca de lo que pensamos, en Lisboa. La historia de este “alas de gaviota” involucra a tres generaciones de una misma familia, el abuelo, que fue el propietario original del Mercedes-Benz 300 SL su 1955, su hijo, que decidió iniciar la restauración del deportivo por su cuenta, y el nieto, que afortunadamente ha puesto fin al abandono que ha sufrido esta joya del automóvil durante tres décadas en un polvoriento cobertizo en medio de una plantación de alcornoques.Mercedes-Benz 300 SL PortugalParece ser que toda la familia había olvidado que en aquel almacén estaba guardado bajo una lona el SL a medio restaurar del abuelo. El nieto decidió llamar a los expertos de de HK-Engineering, verdaderos especialistas en la restauración de los SL, y a partir de ahí se inició el proceso para devolver a la vida que merece este precioso Gullwing. A la vista de las fotos y la documentación que les enviaron, los expertos de la empresa alemana viajaron hasta Portugal directamente con un remolque preparado para transportar al olvidado SL.Mercedes-Benz 300 SL PortugalUn alcornoque como elevador improvisadoEl 300 SL no era un montón de piezas oxidadas como suele ocurrir en la mayoría de estos hallazgos. Era un coche entero, con la documentación original y una historia conocida. Cuando se entregó a su primer propietario hace 71 años, el 300 SL lucía la clásica pintura gris plata metalizado con el interior en cuero azul oscuro y unas poco comunes llantas con cierre central. Ahora la carrocería estaba separada del chasis pero todo en perfecto estado, como esperando a que alguien siguiera con la restauración que inició el hijo del dueño original y que abandonó por el elevado coste y esfuerzo que le suponía.Mercedes-Benz 300 SL PortugalAdemás del chasis y la carrocería, en el granero había una gran cantidad de piezas, algunas bien colocadas pero otras esparcidas que hubo que recopilar. Además, para poder trasladar el 300 SL hasta Alemania había que volver a colocar la carrocería sobre el chasis y todo ello en un espacio rural, sin herramientas ni elevadores, por lo que hubo que recurrir al ingenio. Uno de los alcornoques que se encuentra junto a la puerta del almacén que ha servido de garaje a este 300 SL durante más de 30 años, también sirvió de improvisado elevador para poder unir su carrocería con el chasis.Mercedes-Benz 300 SL PortugalEl siguiente paso fue cargar el Mercedes en el remolque y el viaje de más de 2.500 km hasta las instalaciones de HK-Engineering en Polling, Baviera, Alemania. Ahora el precioso SL gris está en proceso de restauración y el segundo capítulo de esta bonita historia será cuando el nieto del propietario original pueda, por fin, conducir el Gullwing en un estado igual o incluso mejor que cuando su abuelo lo estrenó.