El mercado premium del automóvil en China está cambiando a gran velocidad y, con él, también sus dominadores. Audi, BMW y Mercedes-Benz, antaño símbolos inalcanzables de lujo y tecnología, hoy tienen dificultades para seguir el ritmo ante el avance de las marcas chinas. Lo que parecía un terreno seguro, con clientes fieles y deseosos de exhibir estatus, se ha convertido en el campo de batalla de empresas como Xpeng, Nio y Li Auto, que innovan más rápido y ofrecen tecnología y confort sin concesiones. ¿El resultado? Las marcas que antes eran el sueño de los consumidores chinos están perdiendo terreno poco a poco. China, que durante años fue una fuente de ingresos y prestigio, hoy marca las reglas del juego. ¿Cómo han llegado hasta aquí las tres marcas alemanas y todavía hay margen para revertir la situación? Por qué es importante Pese a los esfuerzos por mantenerse a la vanguardia en seguridad y confort, Audi, BMW y Mercedes-Benz ya no son los coches 'definitivos' que se pueden conducir en China. Y ahí es donde empezaron los problemas: tras años de 'joint ventures' (empresas conjuntas) con socios locales, China se había convertido en su principal fuente de volumen e ingresos… y, al mismo tiempo, en el inicio de su mayor desafío. El dominio de los segmentos premium en China otorgaba a estas marcas una posición de privilegio absoluto en el mercado global. Los consumidores chinos querían de verdad conducir estos coches, porque eran un símbolo de estatus. Pero las 'joint ventures' entre las tres marcas alemanas y sus socios chinos han resultado ser un arma de doble filo. Los chinos aprendieron de los alemanes... y los han superado. Qué dicen las cifras En 2020, por cada coche vendido por las marcas chinas de corte 'high-tech', las tres firmas alemanas vendían 60. Ese año, las matriculaciones combinadas de las marcas chinas fueron de 103.400 unidades, frente a los 6,18 millones de Audi, BMW y Mercedes-Benz en conjunto. Por entonces, las empresas chinas 'high-tech' eran sólo tres: Xpeng, Li Auto y Nio. Las marcas premium alemanas siguen perdiendo terreno Foto: Motor1 Italy Los años posteriores a la pandemia dieron un enorme impulso a las marcas chinas, que pronto cambiaron las reglas de la demanda interna. Conducir una marca extranjera se convirtió en algo pasado de moda. Audi, BMW y Mercedes-Benz empezaron a percibirse como “marcas de estilo antiguo”, mientras las chinas innovaban con mayor rapidez, ofreciendo grandes pantallas y dotaciones de confort cada vez más completas. En 2021, las ventas combinadas de Audi, BMW y Mercedes-Benz alcanzaron uno de sus picos históricos con 6,22 millones de unidades, mientras que sus rivales chinos 'high-tech' incorporaron una nueva marca, Zeekr, hasta llegar a 286.000 unidades. La relación bajó a 22 coches vendidos por los alemanes por cada coche chino. Ventas globales en unidades. Las marcas chinas de alta tecnología incluyen: Aito, Avatr, Denza, IM, Li Auto, Luxeed, NIO, Stelato, Xiaomi, Xpeng y Zeekr. La situación siguió empeorando, sobre todo para Audi y Mercedes-Benz. El año pasado, por cada coche vendido por los chinos, los alemanes vendieron sólo 2,2. La brecha se está cerrando rápidamente y seguirá haciéndolo si Audi, BMW y Mercedes-Benz no logran presentar coches realmente innovadores, mientras las marcas chinas continúan expandiéndose a escala global, respaldadas por una fuerte demanda interna y por el generoso apoyo del gobierno central. El autor del artículo, Felipe Munoz, es analista experto de la industria del automóvil y creador de contenidos de Car Industry Analysis en redes sociales.