Si te pedimos que nos digas el Mercedes-Benz que supone el punto de inflexión en materia eléctrica dentro de la marca alemana, quizá se te vaya la mente a un nuevo Clase S o a un enorme SUV. Pero no, curiosamente el elegido ha sido el CLA, uno de los vehículos más asequibles de la casa. Sí, hasta que llegue el nuevo GLC, este coche es el más avanzado del fabricante de Stuttgart y lo es por su nueva plataforma MMA, con arquitectura de 800 voltios, y su capacidad para cargar la batería NMC de 85 kWh netos a 320 kW, nada menos. No es un récord (por ejemplo, el smart #5 puede llegar a 400 kW), pero supone un excelente punto de partida para la nueva generación de eléctricos de la casa. Así las cosas, si sumamos una excelente autonomía (790 km en esta versión 250+), un dinamismo muy gratificante y una fisonomía perfecta para ganar kilómetros al presentar muy poca resistencia al aire (Cx de 0,21), comenzarás a entender por qué ha sido elegido Coche del Año en Europa 2026. El Mercedes-Benz CLA 250+, en cinco puntos clave: Diseño Interior Mecánica En marcha Equipamiento y precio Galería: Prueba Mercedes-Benz CLA 250+ con tecnología EQ Diseño Como ya te hablamos detalladamente del CLA en nuestra toma de contacto, no me extenderé mucho en los apartados del diseño y el interior. El coche es más grande que su predecesor: mide 4,72 metros de longitud y ofrece una distancia entre ejes ampliada hasta los 2,79 metros. La forma de distinguir las variantes eléctricas de las microhíbridas es mediante la parrilla, que es cerrada y suma 142 pequeñas estrellas iluminadas. También tienen luz las tiras que unen los faros y los pilotos. Fotos: Motor1.com España Además de la propia fisonomía del vehículo, hay muchos detalles aerodinámicos, como las aberturas en las molduras laterales que se ubican en el frontal (se canaliza el aire hacia las ruedas) o las manillas enrasadas. Curiosamente, el techo panorámico fijo, oscurecido pero sin cortinilla, viene de serie. Habrá que probarlo en verano... Los paquetes AMG Line (3.254 euros) y AMG Line Plus (5.674 euros) añaden elementos de estética deportiva, como las llantas de 19 pulgadas o el paragolpes trasero en negro brillante, que puede ser delicado en los aparcamientos (cualquier pequeño roce se notará mucho). La toma de carga se encuentra en el lateral derecho y alimenta una batería de níquel, manganeso y cobalto creada por Mercedes-Benz que se puede cargar a un máximo de 22 kW en corriente alterna y, como comentaba antes, a 320 en continua. Así, a 11 kW, puede estar lista en nueve horas, mientras que, con la potencia máxima, se pueden obtener 325 km de alcance en 10 minutos, pues se pasa del 10 al 80% en sólo 22 minutos. Fotos: Motor1.com España Interior El habitáculo nos recuerda mucho al de otros modelos del fabricante. Como curiosidad, además de las habituales pantallas (10 pulgadas para la instrumentación configurable y 14 para la central), hay una tercera en opción, que se sitúa delante del acompañante y que también mide 14 pulgadas. Los asientos deportivos del acabado AMG Line son envolventes, aunque están ubicados en una posición más bien elevada, mientras que la consola central elevada permite generar un piso inferior. En general, me gusta más el diseño que la propia calidad percibida, pues hay más materiales duros de los que podía prever. Fotos: Motor1.com España La leva derecha permite variar la intensidad de la frenada regenerativa (con opción de conducción con un único pedal), mientras que con el programa Individual se modifica el funcionamiento de la dirección, el motor y el ESP. El sistema multimedia MBUX se gobierna a través del sistema operativo MB.OS y queda vinculado a dos IA, Google Gemini y ChatGPT 4.0. El control por voz 'Hey Mercedes' entiende bastante bien nuestras órdenes, Por supuesto, hay navegador inteligente basado en Google Maps, con información de puntos de carga (los compatibles con esa tecnología de 800V), y la desconexión de los asistentes a la conducción se realiza de forma sencilla. El único mando físico es el 'warning' para localizarse fácilmente y, al igual que sucede en los eléctricos de Volkswagen, hay un botón 'Rear' para accionar los elevalunas traseros (me parece un error). Los mandos del volante tienen funcionamiento háptico, algo que cambiará en los próximos Mercedes-Benz. Fotos: Motor1.com España Como ya comenté, las plazas traseras son buenas en el espacio para las piernas, pero quedan claramente limitadas en altura y no hay asideros para sujetarse. Al menos, el pasajero central se beneficia de un suelo plano, aunque ese asiento resulta bastante estrecho. Por último, el maletero, con acceso a través de una tapa, dispone de 405 litros, una cifra no especialmente destacada. Los asientos se pueden abatir en proporción 40/20/40 (no se genera un escalón) y, en el caso de las versiones eléctricas, hay disponible un gran 'frunk', o maletero delantero, de 101 litros. Por cierto, la parte superior del maletero no está tapizada y se ve la chapa, algo impropio de un vehículo de la marca alemana. Fotos: Motor1.com España Mecánica Dentro de la gama eléctrica del CLA, la versión intermedia con 272 CV, situada entre las de 224 y 354 CV, es la más interesante y no sólo porque es la que ofrece una mayor autonomía, sino también porque disfruta de unas prestaciones y un rendimiento muy buenos para viajar. En concreto, hace el 0 a 100 en 6,7 segundos y marca una velocidad autolimitada a 210 km/h. No hace falta conectar el programa Dynamic para que la respuesta al acelerador sea intensa y suficientemente rápida como adelantar en muy poco espacio. Por cierto, aparecen sonidos al acelerar que se pueden desconectar. Curiosamente, los SUV de la marca smart también emplean un mecánica eléctrica de 272 CV, así todo apunta a que este propulsor procede del gigante chino Geely. Otro punto interesante es que el coche integra una transmisión de dos velocidades. La segunda marcha se suele engranar a partir de 100 km/h con el objetivo de reducir el consumo. El consumo homologado es muy bajo, apenas 12,3 kWh cada 100 km, y en mi caso, con una conducción nada cuidadosa, he establecido un gasto alrededor de 16,5 kWh, con un máximo de 20 al coronar un puerto de montaña. Por lo tanto, siempre dispondremos de algo más de 500 km reales en uso mixto. En marcha Como ya comprobamos en la toma de contacto, el CLA se disfruta mucho conduciéndolo y no sólo en curvas, sino también sumando kilómetros, pues el interior está perfectamente aislado de ruidos aerodinámicos y de rodadura. De hecho, parece que circulamos a una velocidad menor de la real. Desde luego, da gusto 'desintoxicarse' de los SUV con un vehículo así. También me ha gustado mucho la asistencia de la dirección en el modo deportivo y el coche reacciona de manera muy natural y efectiva en todo tipo de curvas, sin perder ese punto de comodidad que tienen todos los Mercedes-Benz. Al fin y al cabo, aunque el peso sea superior a las dos toneladas, lograr un centro de gravedad bajo hace posible que esos kilos se camuflen muy bien en el plano dinámico. La propulsión trasera y los neumáticos posteriores más anchos (255 frente a 225 mm) también aportan más picante a la conducción, justo lo contrario que el tacto esponjoso del freno, que nos obliga a pisarlo con más decisión en uso deportivo. En días de lluvia, se echa en falta un limpialuneta trasero, aunque entendemos perfectamente que no se emplee por cuestión de diseño y de menor resistencia al aire. La visión por dicha luneta no brilla por amplitud y los retrovisores son más bien pequeños. No obstante, no se pierde la sensación de tener todo bien controlado a nuestro alrededor. Además, el coche gira mucho, lo que facilita maniobras en la ciudad, como estacionamientos o giros de 90º entre calles. En conducción nocturna, las salidas de aire iluminadas se reflejan en las ventanillas laterales delanteras, lo que reduce o empeora la visión que nos ofrecen los retrovisores, por lo que hay que acostumbrarse a ese efecto. Fotos: Motor1.com España Equipamiento y precio Como sabes perfectamente, el límite a la hora de personalizar un Mercedes-Benz lo pone tu bolsillo. Por lo menos, viene de serie la bomba de calor multifuente, con el fin de no perder mucha autonomía en los días más fríos al activar la climatización. También incluye de fábrica climatizador automático bizona, faros LED High Performance, navegador, llantas de 17 pulgadas o sensores de alumbrado y lluvia. El CLA 250+ con tecnología EQ cuesta 54.710 euros sin contar los paquetes extras ni ningún tipo de opción, mientras que la gama comienza en 46.675 con el 180 microhíbrido, que entrega 156 CV combinados y marca un consumo medio oficial de sólo 4,9 litros cada 100 km. Mercedes-Benz CLA 250+ con tecnología EQ Motor Eléctrico: síncrono, trasero transversal Potencia 272 CV Par máximo 335 Nm Batería 85 kWh (capacidad neta) Autonomía eléctrica 790 km Caja de cambios Automática, 2 velocidades 0-100 km/h 6,7 s Velocidad máxima 210 km/h Consumo 12,3 kWh/100 km Tracción Trasera Longitud 4,72 m Anchura 1,86 m Altura 1,47 m Peso en vacío 2.055 kg Número de asientos 5 Capacidad del maletero 405 l + 101 l ('frunk') Precio base 54.710 euros