Parece que la estrategia de lujo que en su día proclamó el CEO de Mercedes-Benz, Ola Källenius, para la marca alemana ha fracasado. Demasiados concesionarios se opusieron a la prevista desaparición del Clase A sin sustituto. Sigue siendo necesario un modelo de acceso, como demuestran las cifras de matriculaciones en el mercado alemán. El Clase A registró 18.480 ventas en su país de origen el año pasado, lo que equivalió a un 7,1% de las adquisiciones totales de Mercedes-Benz en ese mercado. No sorprende, por tanto, que hace tiempo se decidiera que la serie 177, existente desde 2018, se mantenga en producción hasta finales de 2027. Y todo apunta a que habrá un sucesor que también se llamará Clase A. ¿Mutará el sucesor del actual Mercedes Clase A (imagen) en una mezcla de... ...Clase B y... ...Clase A original? El director de Desarrollo, Jörg Burzer, declaró a Automobilwoche: "Será un modelo independiente sobre la plataforma MMA, algo que hasta ahora no existía". Este nuevo vehículo ampliará la gama compacta junto al CLA, CLA Shooting Brake, GLA y GLB. A nivel técnico, como estos modelos, podría ofrecerse con propulsión eléctrica o con motor de combustión microhíbrido. Según el CEO Källenius, tras las conversaciones con la red comercial europea se habría optado por relanzarlo, tal y como recoge Automobilwoche. Como añade la publicación, la próxima generación del Clase A podría abandonar su diseño actual y acercarse de nuevo al planteamiento más “alto” de las dos primeras generaciones. Se estaría valorando un crossover como mezcla entre SUV y monovolumen compacto. Al parecer, el Clase A y el Clase B, que también está llegando al final de su ciclo, se fusionarían en un único modelo. Según Burzer, el vehículo se orientará con mayor claridad a públicos más jóvenes y lo define como un "modelo de acceso altamente atractivo". Actualmente, el Clase A arranca en España en los 39.248 euros para el A 180 (microhíbrido con 136 CV). En cambio, para China y Estados Unidos se están preparando versiones específicamente adaptadas. Salvando claramente las distancias, el nuevo modelo de Mercedes-Benz podría tomar la forma del Citroën C4 o del desaparecido Ford Focus Active. Igualmente, el Audi A3 allstreet sería un rival más directo. En fin, habrá que tener un poco de paciencia y esperar a 2028.