Al igual que Mercedes-Benz lanzó una familia de modelos separada 'EQ', Audi buscó crear una distinción más clara entre los modelos con motor de combustión y los totalmente eléctricos. La idea era que los vehículos con motor de combustión interna llevaran números impares, mientras que los vehículos eléctricos usaran los pares. Sin embargo, esos planes se descartaron abruptamente, aunque no sin antes afectar el nombre de un modelo principal. El A4 se convirtió en el A5 en 2024, dando lugar al A5/S5 Avant, y en breve se lanzará el RS 5. Según la antigua estructura de nomenclatura, el A6 también debía convertirse en el A7, pero Audi dio marcha atrás antes del lanzamiento del modelo de última generación el año pasado. De cara al futuro, la firma de Ingolstadt volverá al enfoque tradicional para evitar confusiones en toda su gama. El fabricante alemán de automóviles premium tampoco descarta recuperar el nombre A4 en el futuro. Es demasiado pronto para saber si eso ocurrirá con el lavado de cara de mitad de ciclo del coche o si el antiguo nombre volverá con el modelo de próxima generación. Audi no es ajeno a cambiar el nombre de un coche dentro de la misma generación. El e-tron pasó a llamarse Q8 e-tron cuando el SUV eléctrico renovado debutó en 2022. Ese cambio no tuvo mucho impacto en las ventas, ya que el modelo se retiró de la producción hace aproximadamente un año debido a la escasa demanda. Audi A5 Avant 2025 El A5 podría volver a ser el A4 El director ejecutivo Gernot Döllner declaró al diario australiano Drive que Audi está dispuesta a restablecer la insignia A4 en el rival del Serie 3 de BMW: "Sí, es posible, en general con el A6 como punto de referencia, a partir de ahí miraremos hacia el futuro". Volver a la antigua convención de nomenclatura no afectará al lanzamiento de los nuevos vehículos eléctricos. Todavía se está desarrollando un A4 sin motor de combustión y se espera que lleve el nombre de A4 e-tron cuando se lance a finales de esta década, posiblemente en 2028. Audi llegará tarde a este segmento, teniendo en cuenta que el sedán BMW i3 y el Mercedes-Benz Clase C eléctrico saldrán al mercado este año. Por otra parte, no es la primera vez que Audi introduce una nueva estrategia de nomenclatura para abandonarla poco después. ¿Recuerdan el esquema de dos dígitos basado en intervalos de potencia? Introducido en 2017 y descartado en 2024, fue criticado casi de inmediato, ya que las combinaciones de dos números dejaban a los clientes desconcertados: 25 - 80 kW (107 CV) o menos 30 – 81–96 kW (109–129 CV) 35 – 110–120 kW (148–161 CV). 40 – 125–150 kW (168–201 CV) 45 – 169–185 kW (227–248 CV) 50 – 210–230 kW (282–308 CV) 55 – 245–275 kW (329–369 CV) Audi A4 e-tron, render Audi A4 e-tron, render Fotos: Theophilus Chin | Motor1 Cuando Audi y AUDI son dos marcas diferentes El año pasado se añadió otro episodio de confusión, aunque sólo en China. Audi se asoció con SAIC para lanzar la marca AUDI independiente, exclusivamente eléctrica, escrita en mayúsculas y despojada de los icónicos cuatro aros. El AUDI E5 Sportback es el primer modelo, al que seguirá en breve un SUV más grande. A nivel mundial, la marca principal Audi se está preparando para importantes cambios en su gama este año. Además de los modelos RS 5 y RS 5 Avant mencionados anteriormente, la próxima generación del Q7 llegará en 2026. Antes de que termine el año se lanzará un Q9 más grande, junto con un modelo eléctrico básico que podría revivir la denominación A2. Por otra parte, los modelos A1 y Q2 desaparecerán de la gama. De cara al futuro, será interesante ver cómo denomina Audi la versión de producción del Concept C cuando el deportivo eléctrico se estrene el año que viene. Dado que la empresa ya ha dicho que no será un sustituto directo ni del TT ni del R8, es de suponer que se ha elegido un nombre nuevo para el EV de alto rendimiento, que contará con un techo targa accionado eléctricamente. Audi Concept C 2025 Vaya por delante que todos cometemos errores, pero es reconfortante ver que un fabricante de automóviles lo reconozca y lo admita. Lo ideal habría sido que estos cambios de nombre no se hubieran producido, ya que la estrategia original no tenía nada de malo. Añadir el sufijo 'e-tron' a los modelos eléctricos desde el principio habría tenido mucho sentido y hubiese sido más que suficiente para diferenciar los coches con motor de combustión interna de los eléctricos. ¿Tú qué opinas? Déjanos tus comentarios, queremos conocerlos.