Mientras esperamos a que el futurible M2 xDrive se haga oficial, BMW sube el nivel de su pequeño M de otra manera. El M Performance Track Kit hace que el coupé deportivo de propulsión trasera sea más rápido sin tocar su motor de seis cilindros en línea. Pero aunque el bloque biturbo de 3,0 litros se mantiene sin cambios, hay un buen número de modificaciones pensadas para arañar valiosos segundos a los tiempos por vuelta. Y los más evidentes, como ya habrás podido comprobar, son el splitter delantero y el alerón trasero. Una preparación de circuito para el M2 Ambos elementos aerodinámicos son regulables manualmente, pero hay una diferencia importante: no se puede circular por carretera abierta con el splitter y el alerón trasero totalmente desplegados. En circuito, el splitter se extiende para unirse al difusor y lograr la máxima carga aerodinámica. El alerón trasero cuenta con un modo Street que evita que sobresalga de la carrocería. Por su parte, en el modo Race desplaza el mencionado alerón trasero casi 50 milímetros hacia atrás para un mayor efecto aerodinámico. BMW no ha desarrollado desde cero este alerón trasero con soportes tipo “cuello de cisne”. Todo lo contrario: lo ha tomado directamente de los M4 GT4 y M3 GT3 de competición, y ahora incorpora una tercera luz de freno integrada. La marca alemana no explica por qué era necesario, dado que el M2 ya contaba con una para cumplir con una normativa de la UE vigente desde 1998. Es posible que el alerón tapase la luz de freno original situada en la parte superior de la luneta trasera, obligando a reubicarla para mantener la visibilidad. BMW M2 CS con Kit BMW M Performance Track, detalle de la luz de freno Más allá de las dos principales mejoras aerodinámicas, el M Performance Track Kit también recibe mejoras en la suspensión. BMW asegura haber desarrollado su primer conjunto de amortiguadores con especificación de competición para un vehículo homologado para carretera. El M2 incorpora ajuste en cuatro vías de la amortiguación en extensión y compresión, junto con apoyos de suspensión ajustables. Frente al coche de serie, la altura puede rebajarse hasta 20 milímetros. En Alemania, BMW pide por el kit 23.500 € antes de impuestos, más los costes de instalación. Por ese precio, el paquete también incluye difusores de los pasos de rueda no regulables y una toma bajo el radiador de aceite del motor situado en la parte frontal. La compañía prevé lanzar el paquete en julio. Coincidiendo con el debut del Track Kit, también llega un sistema de escape opcional para el M2 CS. Disponible a través del catálogo de M Performance Parts, otorga al seis cilindros en línea una banda sonora más agresiva y reduce el peso en unos 8 kilogramos. También refuerza la zaga con nuevos embellecedores de las salidas de escape en carbono y titanio. Su precio es de 8.343 €, sin incluir la instalación.