BMW ha trabajado en un Airbus A321: ha eliminado 220 plazas para crear 14 suites de lujo ¿Sabías que BMW empezó en el mundo de la aviación? El logo de la marca alemana es una pista de a qué se dedicaba antes de empezar a fabricar coches y, curiosamente, con las vueltas que da la vida, uno de sus últimos proyectos tiene que ver con el cielo: se ha aliado con Lufthansa Technik para crear ‘The Bow’, un nuevo concepto de interior de aeronave que está centrada en el viaje de lujo y con todo tipo de comodidades.El proyecto nace con la idea de redefinir la idea de cabina de avión en aviones de fuselaje estrecho. En cristiano, está pensado para los aviones asociados al transporte comercial, que por norma general suelen ser sinónimo de estrecheces. El objetivo aquí es convertirlos en una suerte de suites que lleven a una escala de tamaño mayor el concepto que se aplica en los jet privados.Así, en lugar de para unas pocas personas, se aplica el lujo y el espacio propio de estos, pero para grupos privados de personas que se conocen entre sí. Las compañías implicadas lo presentan como una plataforma flexible capaz de adaptarse a distintos tipos de misiones y perfiles de pasajeros, poniendo como ejemplos equipos directivos de empresas, artistas como cantantes o equipos deportivos.El prototipo vio la luz hace unos días en el Aircraft Interiors Expo (AIX) de Hamburgo, donde llamó la atención porque, en lugar de priorizar la configuración fija de asientos, propone un entorno completamente reconfigurable basado en una arquitectura modular en el que el espacio puede transformarse según las necesidades del viaje. No tiene por qué ser fijo. La cabina se organiza en diferentes zonas que pueden modificarse, ampliarse o reducirse en función del número de pasajeros o del tipo de experiencia deseada. Según la configuración, el avión puede albergar desde entornos más abiertos con amplios espacios comunes hasta distribuciones más privadas con suites individuales o semiprivadas. El corazón del concepto es un gran espacio central multifuncional que actúa como salón, zona de reuniones y comedor. Esta área está diseñada para fomentar la interacción entre los pasajeros y puede transformarse a lo largo del vuelo. En algunos modos de uso funciona como sala de trabajo colaborativa, si es un viaje laboral, mientras que en otros se convierte en un espacio gastronómico, por ejemplo, si se trata de un viaje por ocio.Se busca reflejar, a miles de metros de altitud, lo que se experimentaría en el sector hotelero de alta gama.Alrededor de este espacio central se distribuyen las suites privadas, diseñadas como cápsulas personales en las que cada pasajero haga lo que le apetezca. Son de alto standing y cuentan con materiales de primera calidad, iluminación ambiental configurable y soluciones de almacenamiento personalizadas. En total hay 14 y no todas tienen que replicar el mismo formato, pueden ser diferentes entre sí.BMW y Lufthansa Technik afirman que uno de los aspectos más innovadores de “The Bow” es su integración tecnológica. La cabina incorpora sistemas digitales avanzados que permiten controlar iluminación, climatización, entretenimiento y configuraciones del espacio desde interfaces ocultas a la vista o que están integradas en superficies táctiles. La digitalización no es solo por cuestión de comodidad, si no por estética, buscando que la imagen del avión sea lo más limpia y minimalista posible.Respecto a los jet privados, el enfoque de este tipo de interior se pone en la experiencia compartida. En lugar de centrarse en un único pasajero principal, está pensado para grupos que viajan juntos, pero que requieren tanto espacios de interacción como de privacidad. Además, al ser una plataforma modular, permite a los operadores ofrecer configuraciones personalizadas a clientes distintos, por lo que a nivel comercial se abren nuevas vías de negocio.Fabian Nagel, vicepresidente de Ventas de Servicios VIP y Aeronaves Especiales de Lufthansa Technik, ha declarado: “Con ‘The BOW’, elevamos los viajes VIP en grupo a un nivel completamente nuevo. Este concepto ofrece a los clientes una flexibilidad sin precedentes y permite a los operadores personalizar cada misión con una experiencia altamente funcional y lujosa”.“’The BOW’ también crea una oportunidad única para experimentar la gama completa de nuestros productos interactuando directamente con los VIP en un entorno coherente. Al integrar estas tecnologías a la perfección en el concepto de cabina, brindamos a los operadores una impresión tangible de lo que nuestra cartera completa de tecnología e innovación sin igual puede ofrecer: desde mayor comodidad y funcionalidad hasta un lenguaje de diseño consistente y de alta calidad que eleva toda la experiencia a bordo”, concluye.