En cualquier vehículo es fundamental que los frenos funcionen perfectamente. Aunque a veces nos olvidamos de ellos hasta que empiezan a dar problemas, hay que tener en cuenta que su desgaste es progresivo. Por esa razón, no siempre es fácil saber en qué estado se encuentran y si es necesario reemplazar alguna de las piezas del sistema.Y no es un detalle menor, ya que anticiparse a una avería grave y detectar a tiempo el deterioro de los frenos es de vital importancia para evitar sustos en la carretera. Más allá del chirrido al pisar el pedal o el aumento en la distancia de frenado, existen algunos trucos que conviene conocer para descubrir rápidamente si hay que acudir al taller. Un truco de mecánico Uno de los trabajadores del Taller Carma Barakaldo ha explicado a través de un vídeo publicado en redes sociales cómo saber si los frenos de un coche están mal sin necesidad de acudir a un taller directamente. La clave según el experto es prestar atención al pedal de freno y a la sensación que se percibe al pisarlo. "Al pisar el pedal de freno, cuanto más se te hunda el pie, más desgastada tienes la pastilla", asegura el mecánico. Esto se debe a que el sistema tiene que compensar ese espacio que ha dejado el material desgastado. Es decir, conforme va perdiendo grosor la pastilla por culpa de la fricción, el pistón que la empuja necesita moverse más para tocar el disco. Ese trayecto que recorre el pistón se traduce en la necesidad de pisar a fondo el pedal. A tener en cuentaMecánico revela un sencillo truco que todo conductor debería conocer para descubrir el estado real de sus frenos La afirmación de que cuanto más haya que pisar el pedal más gastada está la pastilla no es del todo cierta en el caso de los frenos hidráulicos modernos. Y es que en este tipo de sistemas, el pedal no debería hundirse de más porque la pastilla esté gastada, porque las pinzas tienen un sello de goma que actúa como recuperador. Eso hace que conforme la pastilla se desgasta, el pistón vaya avanzando para compensar el hueco.