Así es el coche más rápido del del mundo: es chino, adelanta a Bugatti y roza los 500 km/h La pelea por ser el coche más rápido del mundo es histórica. A lo largo de las décadas han sido muchas las marcas que han pugnado por conseguir el título, pero desde hace unos años estaba asociado exclusivamente a Bugatti, que es sinónimo de hiperdeportivos de alto rendimiento. Sin embargo, recientemente, y como metáfora de lo que está ocurriendo en la industria del automóvil en general, el coche más rápido del mundo ahora es chino.No es un automóvil cualquiera, se trata del Yangwang U9 Xtreme, un hiperdeportivo eléctrico creado por la compañía más exclusiva de BYD y que a lo largo del pasado 2025 se encargó de poner a la industria “en su sitio”. Uno de sus mayores hitos es el hecho de haber sido el coche de producción que más cerca ha estado jamás de romper la barrera psicológica de los 500 km/h.El récord que lo cambió todo se logró en septiembre de 2025 en la pista de alta velocidad de Papenburg, en Alemania. Allí, el U9 Xtreme alcanzó una velocidad máxima de 496,22 km/h, una cifra espectacular pero que, sobre todo, se ha hecho un hueco en la historia porque superó el registro previo de 490,48 km/h que había establecido en 2019 el Bugatti Chiron Super Sport 300+. Este hito es doble. Por una parte, es el coche de producción más rápido del mundo, por otra, es el primer vehículo eléctrico en hacerse con el título, rompiendo con décadas de hegemonía de motores de combustión y ampliando el dominio de los EV, que ya habían dejado claro con anterioridad que en aceleración pura los modelos térmicos tampoco tienen nada que hacer contra ellos.El logro no fue fruto de la casualidad, ya que BYD se ha esforzado por lograrlo. El Yangwang U9 Xtreme es una evolución extrema del ya impresionante U9, que en su forma base está por encima de la inmensa mayoría de coches que ruedan sobre la faz de la tierra.Emplea un sistema de propulsión totalmente eléctrico formado por cuatro motores, uno en cada rueda, que en el Xtreme son capaces de desarrollar conjuntamente más de 3.000 CV de potencia. Esta arquitectura permite no solo una aceleración brutal, ya que pasa de 0 a 100 km/h en 2,3 segundos, sino también un control muy preciso del reparto de par entre cada una de las ruedas gracias al torque vectoring.Además, la base tecnológica del modelo cuenta con toda una serie de elementos que son artífices de su alto rendimiento.Emplea un sistema eléctrico de ultra alta tensión de 1.200 V, que está por encima del de 800 V que utiliza el U9 estándar; una Blade Battery de fosfato de hierro y litio con una tasa de descarga de 30C, la suspensión DiSus-X con una puesta a punto específica para la conducción en circuito y neumáticos semislick de competición.Todo ello le llevó a lograr un récord histórico con Marc Basseng al volante, quien comentó tras su consecución: “Este récord sólo ha sido posible gracias al increíble rendimiento del U9 Xtreme. Técnicamente, algo así no es posible con un motor de combustión. Gracias al motor eléctrico, el coche es silencioso, no hay variaciones de carga en los cambios de marcha y eso me permite concentrarme completamente en el circuito”.Antes de alcanzar su récord definitivo, el U9 ya había dejado claro su potencial. En agosto de 2025, una versión previa denominada Track Edition logró una velocidad de 472,41 km/h, convirtiéndose ya en el coche eléctrico más rápido del mundo en ese momento. Semanas después, BYD regresó al mismo circuito con una evolución aún más radical, logrando el registro que ahora lo sitúa como faro de la velocidad en el mundo del motor.Más allá de la velocidad punta, el modelo también ha demostrado su capacidad en circuito. El U9 Xtreme ha registrado un tiempo de 6:59 en Nürburgring, situándose entre los eléctricos más rápidos en el trazado alemán. La marca china acudió al Infierno Verde para dejar claro que su coche no es solo un “cohete” en línea recta, sino un deportivo de alto rendimiento en todas las áreas.Con todo este currículum, BYD quiere convencer a los potenciales clientes de que gasten los 20 millones de yuanes, unos 2,5 millones de euros al cambio actual, que cuestan cada una de las únicas 30 unidades del Yangwang U9 Xtreme que se van a fabricar. En el reciente Salón del Automóvil de Pekín el bólido estuvo presente y ya se vendieron los primeros ejemplares, entre ellos a Nick Politis, un ejecutivo australiano.