El Bugatti Veyron se produjo durante 10 años y, en ese periodo, hubo tiempo para múltiples ediciones especiales. Mientras que el modelo 'básico' tenía que conformarse con 1.001 CV, las evoluciones posteriores aumentaron de forma notable las prestaciones del 'monstruoso' motor W16. Este bloque de 8 litros con cuatro turbos acabó alcanzando 1.200 CV en los Super Sport y Grand Sport Vitesse. Aunque se trata de una cifra abrumadora, incluso con los estándares de 2026, todavía había margen para más. El responsable de diseño de Bugatti, Frank Heyl, contó a Top Gear que había planes para un restyling del Veyron que sirviera como despedida del hiperdeportivo francés. En Molsheim pretendían subir la potencia hasta los 1.360 CV, nada menos. Debía llamarse MegaWatt Veyron y podría haberse adelantado al Koenigsegg One:1 en lo del 'megavatio'. Como recordatorio, el modelo sueco debutó en 2014, un año antes de que se retirara el Veyron, con un impresionante megavatio de potencia, equivalente a esos 1.360 CV. Bugatti Veyron Super Sport ¿Por qué Bugatti canceló un Veyron más potente? Aunque el Veyron fue el proyecto más espectacular de Ferdinand Piëch, irónicamente fue el deseo del CEO de llevar aún más lejos el coche lo que obligó a Bugatti a cancelar el plan. Piëch quería elevar el Veyron Super Sport hasta los 1.500 CV para que el coche alcanzara 450 km/h. El Super Sport marcó una punta de 431 km/h en junio de 2010 en el circuito de pruebas de Ehra-Lessien del Grupo Volkswagen. Piëch quería que el coche fuese 19 km/h más rápido, pero resultó demasiado complejo, ya que el Veyron habría requerido una profunda reingeniería. En su lugar, Bugatti optó por esperar al Chiron, que debutó precisamente con esa potencia de 1.500 CV que el ya fallecido máximo responsable del Grupo Volkswagen había imaginado para su antecesor. Más adelante, el Chiron recibió aún más potencia, pues el Super Sport llegó a unos descomunales 1.600 CV. En Ehra-Lessien, donde el Veyron SS hizo historia, el Chiron Super Sport alcanzó 490 km/h en agosto de 2019. Sin embargo, la versión de producción posterior quedó limitada a 440 km/h. Lo mismo ocurrió con el Veyron SS, que Bugatti capó a 415 km/h para proteger los neumáticos. Bugatti Veyron Super Sport Poco después de la marca del Chiron Super Sport, Bugatti anunció que daba por terminada la persecución de récords de velocidad. Sin embargo, con Mate Rimac al frente de la compañía, esa postura parece estar cambiando. No ha descartado otro intento de récord, con el posible objetivo de la barrera de los 500 km/h, eso sí, con neumáticos especiales. Además, Bugatti ya no tiene acceso a las instalaciones de Ehra-Lessien, lo que significa que necesitaría un nuevo escenario para establecer un récord de velocidad para un coche de producción. ¿Dónde podría ser? Quizá en el Johnny Bohmer Proving Grounds de Florida, donde el SSC Tuatara alcanzó 474 km/h en mayo de 2022. También recordamos que el Koenigsegg Agera RS estableció varios récords en 2017 en un tramo cerrado de la Highway 160, a las afueras de Pahrump, Nevada. Bugatti Tourbillon