David CoulthardDavid Coulthard vivió una y mil historias como piloto en activo en la Fórmula 1, pero la más rocambolesca, dantesca y también peligrosa no ocurrió dentro de un circuito. En realidad, fue días antes de dirigirse a uno, al Circuit de Barcelona-Catalunya, para disputar el Gran Premio de España del 2000 cuando sufrió su accidente más terrible: su avión se estrelló, cerca de Lyon (Francia).Si bien muchos se quedarán con la época más reciente de Coulthard en la Fórmula 1, Red Bull, donde compitió desde su fundación como escudería en 2005 hasta que dejó su asiento en manos de la joven promesa Sebastian Vettel a finales de 2008, la carrera del piloto escocés estuvo también protagonizada por el paso por algunos grandes equipos.Primero, conozcamos un poco a David CoulthardSu debut se produjo con el equipo Williams en el Gran Premio de España de 1994 de la forma que, probablemente, nadie hubiera querido. El piloto natural de Dumfries (Escocia) ocupó el asiento de Ayrton Senna después de su fatídico accidente en Imola, en una decisión que ni él mismo esperaba, ya que había tenido muchos problemas en su última carrera en la Fórmula 3. Pero ejercía la labor de piloto de pruebas y eso le convirtió en una opción para el equipo de Frank Williams. La otra posibilidad era Nigel Mansell (campeón en 1992), pero estaba corriendo la Indycar. De este modo, Coulthard competiría en las citas que a Mansell le coincidieran con el campeonato americano, y en el resto estaría el escocés.Al volante del Williams FW16, Coulthard no logró resultados tan buenos como los de Damon Hill, que llegó a pelear por el título con Michael Schumacher hasta la última carrera, pero sí que estuvo regularmente entre los puntos y terminó logrando un podio en Portugal. El 'problema' para él fue que con su coche, en Australia, última prueba del año, Mansell consiguió el triunfo. Y el asiento de 1995 estaría entre ellos dos.Coulthard fue el elegido finalmente para el siguiente curso, lo que le dio la opción de conquistar nuevos podios y también su primer triunfo, en Portugal. Para 1996 fichó por McLaren, como compañero de Mika Häkkinen, y fue aquí donde logró sus grandes éxitos, en nueve temporadas: 11 victorias y un subcampeonato en la temporada 2001. Además, contribuyó a los títulos de constructores de McLaren en 1998 y 1999: en estos años, su compañero, Häkkinen, fue campeón.Después de McLaren, en 2005, Coulthard fichó por Red Bull, equipo que acababa de entrar en la F1 tras comprar Jaguar. Con su experiencia, ayudó a 'levantar' una escudería incipiente que trataba de crecer hasta acabar conquistando, al final de la década, sus primeros títulos de la mano de Sebastian Vettel. David logró dos podios en esta época, en el GP de Mónaco de 2006 y el GP de Canadá de 2008. Al término de aquel curso se retiró, pero aun así siguió durante mucho tiempo vinculado a Red Bull como piloto en exhibiciones, embajador... y también ha ejercido de comentarista de F1 en televisión. En el año 2000, sufrió un accidente cuando viajaba en aviónEl peor accidente de David Coulthard como piloto de Fórmula 1 no ocurrió dentro de la pista, sino días antes de desplazarse a una, concretamente al Circuit de Barcelona-Catalunya para participar en el Gran Premio de España. Era el año 2000 y el integrante del equipo McLaren viajaba en un vuelo privado desde Farnborough (Reino Unido) hasta Niza junto a su entonces novia (Heidi Wichlinski), su entrenador (Andy Matthews) y su perro.Aquel día, 2 de mayo, Coulthard pidió adelantar el vuelo con respecto a su hora original para llegar a su residencia un Mónaco, y el avión que iba a usar estaba disponible, lo que provocó tanto un cambio de aeronave como de tripulación. Si bien nada de eso explica lo que ocurrió más tarde, hizo pensar a Coulthard, como confesaría a The Telegraph más adelante: "Un día estás creciendo en un pueblo de Escocia y otro estás pidiendo un avión para volar de inmediato".A las 11:22h de la mañana, el avión (un Learjet 35A) despegó de Farnborough destino a Niza. Una hora más tarde, el capitán escuchó un ruido en el motor izquierdo y decidió apagarlo, así como pilotar el avión de forma manual. La tripulación declaró la emergencia y pidieron desviarse al aeropuerto más cercano donde pudiera aterrizar su aeronave en estas condiciones.Entonces, se dirigieron hasta el aeropuerto de Lyon para realizar un aterrizaje de emergencia allí, lo que requirió un descenso a alta velocidad. En torno a las 12:35h, la aeronave se estabilizó a 900 metros de altitud y recibió autorización para aterrizar en la pista 36L. El descenso continuó con cierta normalidad hasta cierto punto, donde se detectó una pérdida de altura más acusada de lo normal. Al tiempo que un motor estaba apagado y el otro emitía un sonido preocupante, y el capitán trataba de ganar altura para controlar la aproximación, la aeronave se volvió inestable y el aterrizaje se produjo con esta inclinada hacia la izquierda. Por ello, el ala izquierda golpeó el suelo, provocando un fuerte accidente. Lamentablemente, la cabina se desprendió y tanto piloto (David Saunders) como copiloto (Dan Worley) del avión murieron. Coulthard y sus acompañantes sobrevivieron milagrosamente al encontrarse tras el cockpit, que fue la parte más dañada, y sus heridas fueron menores. Los servicios de rescate evacuaron el avión y trasladaron a los ocupantes a un hospital cercano.“Tuvimos tiempo para prepararnos", dijo Coulthard en una entrevista posterior. "En el impacto, se produjo un incendio en el lado derecho del avión. Cuando la aeronave se detuvo, la parte frontal de la cabina se había desprendido del fuselaje principal. No es algo que se pueda olvidar fácilmente. De hecho, diría que ha afectado todos los aspectos de mi vida y, en realidad, ha tenido un impacto duradero en la forma en que vivo".En una participación en el podcast High Performance, David también recordó este episodio, del que aunque hayan pasado 25 años siempre estará presente en su memoria:“Saludé a los pilotos, subí al avión y, una hora más tarde, estábamos estrellándonos en Lyon por una simple avería en un motor. Salí de ese avión porque el destino decidió que, aunque ambos pilotos perdieron la vida, el destino quiso que yo, mi prometida de entonces, mi entrenador y el perrito de mi prometida sobreviviéramos y saliéramos del avión”.“Y ahí estás, de pie, mirando el avión destrozado y humeante a un lado de un aeropuerto internacional, esperando a que vengan los vehículos de emergencia a recogerte. Eso fue el martes antes del Gran Premio de España. Esa misma noche nos llevaron en coche de vuelta desde Lyon hasta Mónaco, llegamos tarde a casa".“Recuerdo que me fui a la cama… ¿Y sabes cuando a veces te recorre un escalofrío por el cuerpo? Pensé: ’Dios, eso podría haber sido todo hoy. Se acabó. 30 años. Fin. Solo una nota al pie en alguna columna de periódico".A pesar de lo ocurrido, Coulthard viajó hasta Barcelona para participar en el Gran Premio de España de Fórmula 1 cinco días más tarde. El escocés llevó su McLaren hasta el segundo puesto, completando el doblete del equipo, a 16 segundos de Mika Häkkinen.