Tata Zica, el coche con nombre de virus que tuvo que ser rebautizado a Tiago por razones obvias En la historia del automóvil hemos conocido multitud de denominaciones que han sido todo un acierto. Nombres como Mustang, Diablo o Testarrosa transmiten deportividad. Otros como Defender o Patrol son denominaciones que encajan perfectamente en todoterrenos robustos. En cambio, también ha habido más de un caso en el que las marcas no han acertado, y luego está Tata, que tuvo que cambiar el nombre de uno de sus coches porque recordaba al virus del Zika.El naming, rama que forma parte del branding (gestión de marca) dentro del marketing, es un proceso estratégico y creativo mediante el cual se define el nombre de un producto. En el campo de los coches, productos normalmente comercializados a escala mundial, elegir un nombre para un modelo que suene bien, se asocie a los valores de la marca y sea fácil de recordar es complicado.Y a esta dificultad se suma el hecho de que el nombre debe encajar bien en otros idiomas. Esto implica que la sonoridad y la pronunciación encajen con las exigencias del lenguaje, además de que no tenga un doble sentido en ese idioma ni recuerde a otras palabras con connotaciones negativas o malsonantes.La poca fortuna del Tata ZicaCuando Tata eligió la denominación comercial de uno de sus modelos, no podía imaginar que se parecería tanto al nombre de una enfermedad. Todo empezó a finales del año 2015. La marca de origen indio presentó en sociedad al Tata Zica, un pequeño vehículo de carácter urbano cuyo nombre era en realidad un acrónimo de Zippy Car.El lanzamiento del sustituto del Tata Indica en la gama de productos del fabricante se produjo apenas unas semanas antes de que un brote del virus del Zika fuera declarado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia de salud pública en 2016.Esto obligó a la marca de coches a reaccionar, emitiendo un comunicado en el que anunciaban que habían tomado la decisión de cambiar el nombre de su, por aquel entonces, recién estrenado modelo con el objetivo de que no se asociara a esta enfermedad.“Debido a los sufrimientos provocados por el reciente brote de virus del Zika y en solidaridad con los afectados, Tata Motors, como compañía que mantiene una alta responsabilidad social, ha decidido cambiar la denominación de su último modelo, el recién presentado Zica”, declaró la compañía en un comunicado emitido en febrero de 2016.Hace 10 años, la marca no sabía lo que se le venía encima cuando decidió bautizar a uno de sus coches con un nombre que recuerda a un virus. Sin embargo, en marzo de 2016, la compañía india anunció cuál era el nombre definitivo para el hasta entonces conocido como Zica: Tata Tiago.El caso del Tata Zica solo es un capítulo más en una larga lista de denominaciones elegidas para vehículos de producción que salieron mal. La poca fortuna o la falta de investigación por parte de los responsables de marketing de las marcas, provocaron que sus coches con un nombre poco acertado fueran recordados más por esta razón que por el hecho de ser una opción de compra en el mercado.Nombres de coches mal elegidosComo te decía más arriba, la lista de nombres de coches desafortunados es muy larga. Varias son las marcas que se han equivocado al elegir la denominación para alguno de sus modelos, muchas de las cuales se han visto obligadas a reemplazarlos, mientras que otras han preferido dejarlo tal y como está o solo cambiarlo en aquellos mercados donde se vieran afectados.Ejemplos de ello son coches como el Mitsubishi Pajero, cuyo caso es tal vez el más conocido en España y otros países de habla hispana. El nombre de este todoterreno se cambió a Montero en mercados hispanohablantes por razones evidentes cuando la firma de los tres diamantes lanzó su reemplazo generacional.También está el caso sonado del Mazda Laputa, nombre que hace referencia a la isla voladora de “Los viajes de Gulliver”, pero que en español tiene un significado poco afortunado. En el mismo saco se encuentra el Nissan Moco, un urbano japonés con un nombre cargado de connotaciones negativas en países de habla hispana.Y luego hay algunos menos conocidos, como el del Chevrolet Nova, que arrastra el mito de que significa “no va”, el del Kia Borrego o el del Hyundai Kona, que en Portugal se comercializa como Hyundai Kauai porque Kona es una palabra vulgar que se utiliza como sinónimo para referirse a los genitales femeninos. Como curiosidad, el nombre Kona tiene la misma connotación negativa en gallego, aunque en este caso Hyundai decidió no cambiar, por eso en España se vende con su denominación original.