Mate Rimac, con hiperdeportivos de 1.850 CV, habla sobre la conducción autónoma: "Esto es algo que será muy importante en los próximos años" Mate Rimac, el visionario fundador y CEO del Grupo Rimac y Bugatti-Rimac, ha encendido el debate sobre el futuro de la movilidad al declarar que la conducción autónoma se convertirá en un elemento de "gran importancia en los próximos años".Esta afirmación, proveniente del cerebro detrás de hiperdeportivos eléctricos de más de 1.850 CV como el Rimac Nevera, subraya una dualidad fascinante en la industria automotriz: la coexistencia del placer de la conducción extrema con la inevitabilidad de la movilidad sin conductor.La declaración de Rimac, hecha a través de un reel en su cuenta de Instagram, resuena con un eco particular, dada la trayectoria de su empresa.Rimac Automobili se ha posicionado como líder mundial en la tecnología de vehículos eléctricos de altísimas prestaciones, demostrando que la emoción y la potencia no son exclusivas de los motores de combustión interna. El Rimac Nevera, un vehículo que puede alcanzar los 100 km/h en menos de dos segundos y romper múltiples récords de velocidad, representa la cúspide de lo que es posible cuando la ingeniería se enfoca en el rendimiento puro.El giro hacia el "Project 3 Mobility": Robotaxis para EuropaSin embargo, el interés de Mate Rimac por la conducción autónoma va mucho más allá de una simple predicción. Su compañía está inmersa en un ambicioso proyecto denominado "Project 3 Mobility'', que busca introducir una flota de robotaxis autónomos en las calles de Europa.Este proyecto, que lleva años gestándose en colaboración con socios como Kia y Hyundai, representa un cambio paradigmático para la firma croata.Mientras que el Rimac Nevera celebra el arte y la habilidad del conductor, el concepto del robotaxi autónomo se centra en la funcionalidad, la eficiencia y la seguridad de la movilidad urbana. La visión es clara: crear vehículos que puedan operar sin intervención humana, optimizando el transporte en entornos urbanos congestionados.De la experiencia del conductor a la movilidad compartidaLa dualidad en la visión de Rimac es, en esencia, un reflejo del futuro de la automoción. Por un lado, el mercado de lujo y la ingeniería de élite seguirán persiguiendo el rendimiento máximo, creando máquinas que son una extensión de la voluntad del conductor.Por otro lado, la gran mayoría de los desplazamientos cotidianos, especialmente en las ciudades, se beneficiarán enormemente de la tecnología autónoma. El desarrollo de los robotaxis por parte de Rimac busca abordar problemas críticos en las áreas metropolitanas, como la congestión del tráfico, la escasez de estacionamiento y la contaminación.De hecho, estos vehículos, que se espera que sean más compactos y funcionales que los deportivos de alta gama, se enfocarán en la movilidad como servicio (MaaS).La incursión de Rimac en este campo no es solo tecnológica; también es filosófica. Mate Rimac, que ha pasado su carrera desafiando los límites de la velocidad y la potencia, reconoce que la tecnología que impulsa a su hiperdeportivo tiene una aplicación directa en la creación de vehículos seguros y eficientes para el transporte público y compartido.El vehículo de robotaxi que se espera presentar bajo el paraguas de "Project 3 Mobility" es tan radical en su enfoque como el Nevera en el suyo, pero por razones completamente diferentes.Es más, se ha reportado que el diseño del vehículo autónomo no incluirá elementos tradicionales como el volante o los limpiaparabrisas (al menos en el concepto más extremo), señalando una clara ruptura con la estética y la funcionalidad del coche privado convencional.Esta novedad confirma que Rimac, más que una simple fabricante de coches de lujo, se ve a sí misma como una empresa de tecnología de movilidad. Su capacidad para desarrollar software de vanguardia, inteligencia artificial y sistemas de sensorización es lo que realmente le permite competir tanto en el nicho de los deportivos extremos como en el vasto mercado de la movilidad autónoma.La declaración de Mate Rimac sobre la importancia de la conducción autónoma no es una traición a la cultura del conductor, sino un reconocimiento pragmático de la evolución tecnológica.El hombre que fabrica vehículos capaces de dominar cualquier pista también está construyendo el futuro del transporte urbano, demostrando que la innovación puede y debe fluir desde la cúspide del rendimiento hasta la base de la movilidad diaria. El futuro, según Rimac, tendrá espacio tanto para los 1.850 CV desbocados como para el viaje tranquilo y seguro sin manos en el volante.