Imagen de archivo de una persona conduciendoLos conductores que nacieron en 1956 y 1961 tienen un nuevo compromiso innegociable con la DGT este año. No es ninguna penalización ni un aviso de retirada del carnet, sino la franja de edad en la que la Dirección General de Tráfico ajusta los plazos de renovación. Por ello, quienes cumplen entre 65 y 70 tendrán que modificar sus revisiones y estar más atentos a sus bolsillos. Antes de entrar en detalles conviene recordar que, en España, nadie se queda sin su carnet por cumplir años. La DGT lo repite cada vez que tiene la ocasión. El permiso depende del estado físico, sensorial y cognitivo de cada persona, no del DNI. Por eso, es posible que un hombre octogenario en edad avanzada pueda parecer que no es apto para circular cuando en realidad posee una buena vista, reflejos en condiciones y una salud cognitiva intacta. Dicho esto, los nacidos en 1961 entran este 2026 en el primer escalón. A partir de los 65, el permiso B deja de renovarse cada diez años y pasa a hacerlo cada cinco. Lo mismo ocurre con los carnets de moto y ciclomotor. Para quienes viven de la carretera, camioneros y conductores de autobús, los plazos son aún más cortos. Tres años para los permisos C, C1, D, D1 y sus variantes.El segundo escalón llega con los 70, y aquí los protagonistas son los nacidos en 1956. A partir de esa edad, la DGT exime del pago de la tasa administrativa, que para el resto de conductores supone 24,58 euros. El reconocimiento médico, eso sí, sigue corriendo a cuenta del usuario y debe realizarse en un Centro de Reconocimiento de Conductores autorizado, encargado de comunicar el resultado directamente a Tráfico.En esa visita al centro médico, lo más frecuente cuando aparece alguna limitación no es perder el carnet, sino que la vigencia del mismo se vea modificada. Aquí hay que tener en cuenta el carnet apto con restricciones, que permite seguir conduciendo bajo ciertas condiciones. Si el facultativo detecta una patología susceptible de agravarse, también puede recortar la vigencia del permiso a uno o dos años, con la correspondiente rebaja en la tasa.