Mate Rimac, tras el anuncio de Volkswagen de romper relaciones y vender las acciones de Porsche en Bugatti y Rimac: "Les estamos muy agradecidos"Mate Rimac y el Bugatti Tourbillon salen a disfrutar de la nieveLa demoledora explicación del CEO de Rimac para justificar que los ricos no quieren coches eléctricosVolvemos a hablar de Mate Rimac. Esta vez no es por los dailys que utiliza para ir al trabajo (un Volkswagen Golf R32 y un BMW M5, entre otras joyas de las cuatro ruedas que posee) ni por hacer una declaración que afecte a sus empresas de manera directa. Bueno, en realidad sí porque su último vídeo publicado en redes acumula la friolera de casi 3 millones de visualizaciones, que es más audiencia que la que consiguen cada noche en prime time la suma de “El Hormiguero” de Pablo Motos (Antena 3) y “La Revuelta” de David Broncano (TVE). Y en él habla de sus competidores como no imaginas.Efectivamente, en este corto clip, Rimac se sincera con sus seguidores: “Tengo cientos de mensajes que me preguntan sobre qué opino acerca de algunos coches de otros fabricantes en estos momentos. Realmente no sé”. Y aquí empieza el show del empresario croata que demuestra, ante todo, inteligencia, que es uno de sus sellos.mate rimacLa elegancia de Mate Rimac: no habla de sus rivalesSí, porque lejos de caer en la tentación y quizá desprestigiar a los adversarios, Mate Rimac da aún más valor a las compañías que dirige. En este caso, le toca a Bugatti. “Yo me dedico a lo mío... Es un poco diferente de lo que hacen otros fabricantes de automóviles. Sólo un poquito, creo” y es aquí cuando muestra el cuadro de mandos del Bugatti Tourbillon en el que está montado, inspirado en la relojería. Y no sólo eso, sino que lo arranca pulsando primero un botón en la consola central que salta y que luego tira hacia fuera al más puro estilo instrumentación clásica aeronáutica.A continuación, el propulsor V16 de 8.3 litros y 1.000 CV del hypercar despierta. Un motor que cuenta con tecnología híbrida enchufable para alcanzar los 1.800 CV y rozar los 400 km/h de velocidad punta en menos de 25 segundos. “Es nuestro pensamiento y nosotros hacemos lo que creemos que está bien”. Y termina con una ligera sonrisa: “Creo que estamos en el camino correcto”.Bugatti-Rimac