A la hora de sentarse al volante de un coche suceden varias situaciones que pueden generar desconcierto entre los conductores, incluso los más experimentados. Cuando el coche no responde como esperamos, aparecen sonidos extraños o el comportamiento del sistema cambia de repente, lo más normal es pensar que existe una avería grave.Sin embargo, en la mayoría de los casos se puede solucionar con una conducción adecuada que responda a las circunstancias. Un buen ejemplo es la pérdida de potencia al subir una cuesta. Y es que cuando se circula, por ejemplo, en una autopista con pendiente ascendente, es normal notar que el coche va perdiendo velocidad aunque el pedal del acelerador esté completamente pisado. Por qué ocurre Aunque normalmente la pérdida de potencia en pendientes se puede corregir con la conducción y no es un fallo del coche, hay ocasiones en las que sí es culpa de alguno de sus componentes. Por ejemplo, puede suceder que el filtro de gasolina esté tapado y no le llegue el combustible necesario al motor cuando la circulación exige más potencia. También puede deberse a una bomba de gasolina defectuosa que no sea capaz de suministrar al motor el volumen y presión extra de gasolina que necesita en subidas, o incluso a un sensor MAF o MAP sucio o descalibrado que no permita realizar una buena mezcla. En cualquier caso, si la pérdida de potencia se convierte en algo habitual incluso en carreteras sin pendiente, lo mejor es acudir a un profesional para que realice un diagnóstico. Cómo evitarlo Así puedes evitar que tu coche pierda potencia en subidas largas: la técnica de un conductor experto para mantener la velocidadEl experto en conducción conocido en redes sociales como @metaverso ha compartido un vídeo en el que explica cómo evitar esa pérdida de potencia. Comenta que las marchas más largas tienen más velocidad que las cortas pero a su vez tienen menos par. Es decir, la quinta o la sexta permiten circular más rápido que la tercera o la cuarta, pero tienen menos fuerza. Por eso, su consejo es reducir algunas marchas: "Eso me ralentizará momentáneamente, pero enseguida me dará fuerza para subir la cuesta". Cuando el coche alcanza demasiada velocidad o la carretera se aplana, es momento de volver a meter las marchas altas. "Es importante utilizar las marchas para lo que son. Cada marcha tiene una función, por lo tanto, si en quinta no subo, pongo cuarta", concluye el especialista.