Europa quiere un nuevo modelo de Inspección Técnica de Vehículos: monitorización remota y en carretera La Unión Europea quiere implantar un nuevo método para evaluar el estado de los automóviles, una monitorización de manera remota y en carretera, sin que los conductores tengan que ir a las estaciones habituales. Probablemente esto no te coja por sorpresa, ya que en España hace tiempo que se habla de las ITV en carretera.Básicamente, se trata de hacer inspecciones técnicas de vehículos por sorpresa. En nuestro país la DGT ya aplica esta fórmula desde hace unos años con el fin de reducir el alto absentismo en la ITV y mejorar la seguridad vial, ya que el parque automovilístico español es cada vez más viejo, con una media de edad que roza los 15 años.Unas 6.000 ITV por sorpresa en carretera han realizado los agentes de la Guardia Civil en los últimos años, la mayoría de ellas a vehículos pesados destinados al transporte. En estos casos, también para controlar los tacógrafos y los peajes de las cargas.Pero ahora es la Unión Europea la que prepara un nuevo modelo que obligue a los Estados miembros a realizar inspecciones técnicas de vehículos en carretera, a través del proyecto DAVER.La Comisión Europea propone un nuevo modelo de ITV en carreteraBruselas justifica la medida en que el 25% de los vehículos que se controlan de manera experimental en carretera, a través de inspecciones móviles, presenta deficiencias graves o muy graves.Por ello, en una reunión celebrada esta semana en Madrid, la Comisión Europea ha confirmado el proyecto DAVER, ya plasmado en una propuesta de ley para Europa y que se centra en dos apartados clave: por un lado, las inspecciones técnicas de los vehículos en circulación; por otro, “un nuevo modelo de control ambiental más justo, eficiente y basado en datos reales”.En cuanto al nuevo método de ITV en carretera, la propuesta de la Comisión Europea trata de consolidar “un nuevo modelo de inspección, en el que los vehículos no sólo serán evaluados en revisiones periódicas en las ITV, sino que también serán monitorizados de forma remota, continua y no intrusiva en la carretera”.Con esto se busca sancionar a los coches que excedan los valores máximos de emisiones permitidos, sacándolos de la circulación y persiguiendo así los fraudes, manipulaciones y fallos en los sistemas anticontaminación.Control remoto de las emisiones reales de los cochesRelacionado con esto último, el proyecto DAVER de la Unión Europea supone también el control remoto de las emisiones reales de los coches en circulación, mediante nuevos radares que midan las partículas contaminantes en las carreteras. Son los llamados radares de emisiones.Estos cinemómetros funcionan con unos sensores instalados en cada lado de las vías públicas, tanto en carreteras como en calles, que miden a distancia los gases que salen de los tubos de escape de cada vehículo.Equipan un sistema que calcula al instante y con precisión la cantidad de partículas contaminantes que emite cada coche, midiendo los excesos de óxidos de nitrógeno, monóxido de carbono, hidrocarburos, amoniaco y otras partículas.Además, los radares de emisiones ya homologados pueden identificar las matrículas de los vehículos, su velocidad y aceleración, por lo que tendrán la oportunidad de sancionar a los que excedan los valores límites.Con esta propuesta, Europa quiere acabar con los excesos de contaminación de los coches. No olvidemos que el exceso de gases supone ya la primera causa de suspenso en la ITV en España, representando casi el 31% de los defectos graves en las inspecciones.El dato no debe sorprender: si hay un parque automovilístico cada vez más envejecido (bien porque mucha gente que tiene un coche viejo no puede comprar uno nuevo o bien porque muchos compran un coche viejo y barato con etiqueta B o C para pasar por las ZBE), entonces más automóviles tendrán dificultades para superar la prueba de emisiones, sobre todo, los que tienen motor diésel.Hay una práctica muy extendida entre los conductores que consiste en circular un tiempo a un régimen alto, antes de acudir a la ITV. De esta forma, se elimina la carbonilla que pueda haber en el motor y otros elementos para superar la prueba de emisiones.Pero con una monitorización remota y en carretera del vehículo, por sorpresa, puede que la medición de gases sea un problema, según el caso.