Confirmado por Honda: la marca japonesa cancela tres vehículos eléctricos y asume 15.800 millones de dólares en pérdidas Honda ha vivido un hecho histórico, aunque eso no significa que sea bueno. La marca asiática ha registrado su primera pérdida anual en 70 años. La caída ha sido de más de 15.700 millones de dólares (unos 13.600 millones de euros) y el motivo no es otro que la reestructuración de su negocio de coches eléctricos.Honda se está enfrentando a los mismos problemas que el resto del sector: la caída en la demanda de vehículos eléctricos. Las cosas no están saliendo como los fabricantes habían planeado y muchos han tenido que rediseñar la estrategia para adaptarse a los cambios.De hecho, ha sido el propio CEO de Honda, Toshihiro Mibe, el que ha afirmado en la rueda de prensa de presentación de resultados que la demanda de vehículos eléctricos había caído drásticamente, lo que hacía "muy difícil" mantener la rentabilidad.La marca japonesa no ha sido diferente y ha tenido que pegar un volantazo que le ha hecho dejarse miles de millones. En concreto, el segundo mayor fabricante de automóviles de Japón ha cancelado tres modelos eléctricos que se iban a producir en EEUU.No hay que olvidar que el país presidido por Donald Trump ha puesto fin al apoyo gubernamental a los vehículos eléctricos, lo que ha hecho que la mayoría de compañías, con Ford y Stellantis a la cabeza, hayan tenido que replantearse sus estrategias y registrar importantes amortizaciones.Honda también está haciendo cambios en ChinaAunque los analistas esperaban más pérdidas relacionadas con los vehículos eléctricos en Honda, la magnitud de la amortización ha sido toda una sorpresa, según Julie Boote, analista de automóviles de Pelham Smithers Associates."La principal sorpresa fue que el programa de producción estadounidense se canceló, en lugar de simplemente reducirse. Honda tenía un plan de expansión de vehículos eléctricos muy ambicioso, que se vio gravemente afectado por los cambios en el entorno del mercado", Boote.Sin embargo, su problema no está solo en EEUU. Honda también está reduciendo el valor de su negocio en China, donde ha tenido dificultades para competir con los avanzados automóviles impulsados por software de rivales como BYD.En concreto, la marca nipona calcula que perderán unos 570.000 millones de yenes (unos 3.100 millones de euros al cambio) en el ejercicio que acaba en marzo. Unos datos que contrastan con la previsión de 550.000 millones de yenes de beneficios (unos 3.000 millones de euros).Lo más llamativo es que, según un portavoz de la empresa, se trataría de su primera pérdida anual desde que cotiza en bolsa en 1957.Ante este pronóstico, tanto Mibe como el vicepresidente ejecutivo, Noriya Kaihara, han anunciado que van a renunciar, de forma voluntaria, el equivalente al 30% de su remuneración durante tres meses, mientras que otros ejecutivos renunciarán al 20%, según ha informado Honda.La empresa tiene previsto anunciar una estrategia empresarial renovada a medio y largo plazo en el próximo ejercicio fiscal.Además de sus principales mercados, Japón y Estados Unidos, Honda ha anunciado que reforzará su gama de modelos y su competitividad en términos de costes en la India, donde ve posibilidades de expansión.Bajo la presión de sus rivales chinos en Asia y otros lugares, los fabricantes de automóviles japoneses se han centrado cada vez más en la India, un mercado en el que, al igual que en Estados Unidos, los fabricantes de automóviles chinos están prácticamente excluidos.En general, la mayoría de fabricantes han hecho importantes amortizaciones al reducir sus ambiciosos planes con los coches eléctricos. Con el anuncio de Honda, el sector en EEUU va a perder unos 67.000 millones de dólares.