F1 - MIAMI GRAND PRIX 2026La vida sigue igual, al menos para Aston Martin. El pésimo comienzo de temporada de la escudería verde en la Fórmula 1 ha continuado al inicio del fin de semana del Gran Premio de Miami, a pesar de las cinco semanas de descanso para solucionar los problemas con el AMR26 y su unidad de potencia Honda.Lance Stroll no pudo registrar un tiempo de vuelta durante la clasificación al sprint en Florida, mientras que su compañero de equipo, Fernando Alonso, se quedó a más de 10 segundos de avanzar a la SQ2, con un tiempo de vuelta poco representativo y fuera del umbral del 107%.El canadiense se detuvo en la pista durante la sesión, pero pudo reanudar la marcha. Sin embargo, sus neumáticos se deformaron y tuvo que abandonar el coche justo cuando el cronómetro se agotaba.Después de más de un mes de parón, Aston Martin tenía la esperanza de poder volver a los circuitos habiendo mejorado los problemas que estaba teniendo con la unidad de potencia Honda, especialmente en cuanto a fiabilidad y también con las vibraciones, que incluso llegaron a impedir terminar más de una sesión al propio Fernando Alonso. Sin embargo, el GP de Miami ha vuelto a demostrar que nada más lejos de la realidad y que el sufrimiento del asturiano continúa. Fernando volvió a quejarse de fuertes vibraciones en su Aston Martin en los Libres 1, sin ver cumplido el principal objetivo que buscaba el equipo tras un mes de trabajo y así lo hizo saber por radio. Se esperaba que el equipo inglés hubiera podido solucionar esos conocidos problemas con las vibraciones tras el parón de varias semanas entre el Gran Premio de Japón y el que se celebra en Miami. Pero de las posibles teorías a la realidad hay un buen trecho y algunos gestos de Fernando Alonso lo dicen todo. Tras el final de los entrenamientos libres, el piloto ovetense dejó un gesto mirándose a las manos, acompañado de un rostro serio, que dejaba ver que no eran las sensaciones esperadas las que se había encontrado en su Aston Martin."¿Cómo están las vibraciones, Fernando?", le preguntó su ingeniero. "Muy mal", respondió el ovetense.Habrá que esperar a cómo va avanzando el fin de semana, pero las primeras sensaciones de Aston Martin deja a las claras que el milagro tendrá que esperar.