Alonso sale del box de Aston Martin en Canadá.Una vez sacudidas las extremas vibraciones con las que iniciaron la temporada y con la fiabilidad parece que ya asegurada, en Honda podrán ir desbloqueando poco a poco el rendimiento de su unidad de potencia, en especial al aprovechar las ayudas del ADUO que les concederá la FIA en breve. En Canadá dieron pequeños pasos adelante en aspectos como la manejabilidad, al suavizar unos cambios de marcha más agresivos en esta generación de coches, o la gestión de energía que dieron algo de empuje a Aston Martin. Pero quizá lo más positivo que concluyó Honda en Montreal es que saben bien dónde pueden mejorar y cómo hacerlo. Y mientras consiguen esos avances, Aston Martin está a la espera. Como ya informó AS en Miami, la escudería británica ha optado por llevar a cabo un plan radical en su desarrollo del AMR26, por orden de Adrian Newey, que concentrará todas las mejoras importantes del monoplaza en la segunda parte de la temporada tras el verano con la esperanza de tener un mejor motor entonces.Como resumía Alonso durante el GP de Canadá, la solución para “el problema fundamental de tres segundos de falta de ritmo solo llegará con más potencia en el motor y con el paquete aerodinámico de la segunda parte del año”. Y una cosa no puede llegar sin la otra. Así que, precisamente por eso, en Aston Martin han optado por no desperdiciar tiempo ni evoluciones antes de que se solvente su principal problema, el empuje de su propulsor, pero eso no significa que estén quietos…Y es que, mientras Honda trabaja en la fábrica de Sakura en busca de soluciones para su propulsor, Aston Martin no está de brazos cruzados en la suya. Así lo comprobó AS en su reciente visita al Campus Tecnológico de Silverstone de la mano de NetApp, uno de sus socios principales con su tratamiento de datos con IA, en la que vio in-situ el desarrollo constante de piezas que hay alrededor del AMR26 para estar preparados cuando llegue el momento adecuado de ponerlas a prueba en el coche.Campus Tecnológico de Aston Martin en Silverstone.Una instalación imponente y modernaNo es la primera vez que este medio tiene la posibilidad de caminar por los pasillos de las imponentes instalaciones de Aston Martin, pero siempre es un lujo ser testigo de cómo trabaja una entidad como un equipo de Fórmula 1 con la más alta tecnología. Y alrededor de la de Silverstone están la mayoría de fábricas en el ‘Silicon Valley’ del Mundial, pero quizá ninguna tan moderna y dotada como esta, con casi 40.000 m² para más de 1.000 empleados y que costó levantar unos 230 millones de euros.“La parte más desconocida de la F1 es cuánta influencia hay detrás de pilotar el coche. Es un desarrollo constante, un cambio continuo de elementos para sacar cada vez más rendimiento”, analiza para poner en situación del trabajo que hace una escudería Eric Ernst, embajador de tecnología comercial de Aston Martin. De hecho, el que realizan durante los grandes premios solo supone un 10%, el resto se desempeña 49 semanas al año en la fábrica (solo cierra dos semanas en agosto y una en Navidad).Tras la reforma integral que heredaron de Racing Point, las instalaciones se dividen en tres edificios: el principal, para ingenieros, diseñadores y la fabricación de piezas (incluye una calle central de 160 metros); el segundo, que tiene el simulador, gimnasio, auditorio y también se destina a la logística; y en el tercero se encuentra el túnel de viento con un modelo al 60% de escala del coche real. El auténtico alcanza los 13 millones de euros y lo llaman ‘prototipo experimental’ porque está en constante evolución.Campus Tecnológico de Aston Martin en Silverstone.Sincronización perfecta250 ingenieros divididos en tres departamentos (aerodinámica, mecánica y electrónica) diseñan todos los elementos del coche a mano, solo utilizando la IA como validación, y bajo el mando único de Newey como máximo responsable técnico del equipo. De las pantallas de los ordenadores de la planta de arriba, las piezas cobran vida en la de abajo a través de diferentes materiales con protagonismo de la fibra de carbono, que adquiere dureza con 14 capas entrelazadas y unidas con una resina especial.En algunas piezas, entre la fibra de carbono también se incrustan materiales como el Nomex (fibra sintética de aramida resistente al fuego) o el Rohacell (espuma rígida de polimetacrilimida), y en otras partes del coche aparecen elementos de titanio que requieren de 14 horas de fabricación en máquinas especiales, como tantas de las que se ven en cada departamento de fabricación. Porque todo se hace a medida, incluso las agarraderas de los embragues del volante o las pistolas de los mecánicos.Una cosa es clara, cada material elegido para cada parte del coche es el más adecuado para su aplicación. Y para que cada pieza funcione como buscan, todas se chequean minuciosamente con un sistema de láseres que las repasa punto por punto y genera un modelo 3D por colores que indica su idoneidad de fabricación. Luego, se encajan en unos moldes que simulan las formas del coche para comprobar que su forma es válida porque el verdadero no para de viajar por el mundo.Campus Tecnológico de Aston Martin en Silverstone.La sala de control que no envidia a la NASAEl informe que la FIA hace cada gran premio con las actualizaciones que los equipos introducen en sus máquinas mostró una página en blanco en la lista de mejoras de Aston Martin para Canadá. No había nada que estrenar respecto a Miami en mitad de esta estrategia excepcional que el motor Honda ha obligado a tomar, pero eso no significa que no hubiera cosas que probar. Siempre las hay, porque un coche nunca es igual de una carrera a otra, aunque sea simplemente por cambios de set-up.Todo cambia constantemente en el monoplaza y a los 60 mecánicos que se encargan de su montaje en los circuitos no les falta trabajo. Hablando de números de plantilla, hay más de cien ingenieros pendientes de todo lo que ocurre en el AMR26 durante los grandes premios. 58 están presentes en la parte oculta a las cámaras del box y 45 lo siguen todo conectados en remoto desde el campus de Silverstone en una sala de control que no tiene nada que envidiar a una de la NASA.De hecho, esa comparación sale a relucir durante la visita, no tanto por su tamaño sino por sus posibilidades. Y es que en la habitación ambientada con luz verde, una zona tras un cristal para invitados y tres largas filas llenas de ordenadores orientados a una pared con más monitores, reciben todos los datos de cualquier circuito del mundo con un ‘delay’ de 0.2 segundos. Una barbaridad (la señal de TV lo hace con más de 10). Alta tecnología mires por donde mires a disposición de un equipo de F1, eso es la fábrica de Aston Martin. Y estando allí, no hay dudas de que dará frutos en un futuro.¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí