El CEO de Honda, Toshihiro Mibe, no ha sido muy querido recientemente por los viejos jefes de la marca.Toshihiro Mibe continúa de manera férrea como CEO del fabricante nipón, motorista del equipo Aston Martin donde milita Fernando Alonso en Fórmula 1, pese a las inmensas críticas que le han llovido, centrándose a veces más en jugar al golf que en sus tareas.Dentro de las empresas es habitual que haya bandos, corrientes de pensamiento o puntos de vista distintos. No obstante, en el caso de Honda, una marca que siempre ha nadado a contracorriente del resto de la industria, el que está en el ojo del huracán es su actual CEO, Toshihiro Mibe - y esta vez no tiene tanto que ver con todo lo ocurrido con el Aston Martin AMR26 de Fernando Alonso.En su año fiscal 2025 Honda presentó pérdidas millonarias, siendo la primera vez que ocurre en sus siete décadas de historia, debido a la cancelación de sus proyectos de coches eléctricos, los cuales llevaban años desarrollándose y estaban a punto de salir a la producción (Honda 0 Series, junto al Acura RDX y el Sony AFEELA), de modo que no habrá retorno directo de este desarrollo. Esto afecta al negocio de coches, dado que la rama de motos si tuvo un año positivo.Toshihiro MibeToshihiro Mibe, CEO de Honda, durante la presentación de F1 junto a Aston Martin.La vieja guardia de Honda carga contra su CEOA finales de 2025, un grupo de ex-ejecutivos de Honda Motor comenzaron a trazar un plan para lidiar con Mibe, llegando a reunirse en más de una ocasión culpándole de la deriva de la marca. Una deriva que, recordemos, es literalmente lo que le ha pasado a buena parte de la industria, como hemos visto con Ford, Stellantis o General Motors, por citar algunos casos, con los ajustes de sus planes de electrificación como causa de pérdidas (o no ganancias previstas) millonarias.En Japón, al contrario que en China, la tendencia de electrificación no es tan fuerte (como también ocurre en Estados Unidos) y precisamente en China Honda ha pasado de tener un 8% de cuota de mercado a apenas un 3%. El plan inicial de Mibe de que Honda fuese 100% eléctrica para 2040 ya se ha convertido en una clara apuesta por el híbrido, como ya nos mostraron meses atrás.El anterior jefe pidió la dimisión de MibeEl pasado mes de abril, según apunta una investigación de Reuters, el anterior CEO Nobuhiko Kawamoto, llegó a presentarse en el cuartel general de Honda en Tokio para exigir la renuncia a Mibe. Este se negó - si bien ya aceptó un recorte de salario del 30% durante tres meses como parte de su responsabilidad del golpe de las cuentas del año fiscal anterior, así como parte de la cúpula de la marca.KawamotoTrabajando en un monoplaza aparece Kawamoto, CEO de Honda entre 1990 y 1998.Según la vieja guardia de Honda, Mibe parece haberse alejado del camino que marcó el fundador de la marca, aquel Soichiro Honda loco por los motores. Le acusan de haberse olvidado de ver con sus propios ojos lo que ellos llaman el ‘genba’, los concesionarios y plantas de fábricas donde se hacen sus coches, así como las carreteras donde se utilizan. También le acusan de haber dejado de lado China.Pérdida de poder en ChinaCierto es que tiempo atrás precisamente Mibe visitó una fábrica en China, asombrándose ante la diferencia tecnológica y la velocidad de fabricación. Ahora bien, donde no ha estado presente es en los salones de Pekín y Shanghái, como sí que han estado presentes sus rivales compatriotas, como Toyota y Nissan que trabajan allí codo con codo con GAC o Dongfeng.Mibe también ha sido acusado de centrarse más en el golf que en el negocio de motor. Según fuentes de Reuters, esto implica tanto el patrocinio a jugadoras como las hermanas Akie y Chisato Iwai como llegar a jugar partidas enteras con ellas. Mibe también preside un comité para nombrar miembros de la junta directiva, acompañado de otros directores externos, unas figuras que reducen la influencia de antiguos jefes de la empresa.HondaEn el corazón de Honda está el avance guiado por lo que hacen sus ingenieros.Honda, donde la ingeniería es el ADNY toda esta situación, para una marca como Honda, no es buen sabor de boca. No por Mibe en sí, sino porque los costes de desarrollo de vehículos nuevos no para de subir y resultados de este tipo afectan a la capacidad de inversión y tecnología que uno puede sacar adelante. Y Honda siempre, de toda la vida, ha sido una marca de ingenieros.Esto le ha permitido a lo largo de su vida realizar experimentos y salirse de la norma - posiblemente el NSX original sea la máxima expresión de esta idea. No obstante, en tiempos más recientes la parte ingenieril de Honda ha perdido peso frente a la de marketing. Donde continúan como siempre es en la competición, formando nuevos talentos que luego aprovecharán ese conocimiento en todo lo demás que hace Honda, desde motor de cortacésped al de tu próximo coche.