Depósito de combustible lleno, la recomendación de la DGTBernat Escolano, mecánico: "La DGT te dice que hagas estas cinco cosas pero no te dice que rompen tu coche". La Dirección General de Tráfico nos aconseja en numerosas ocasiones, pero según apunta este mecánico en algunas ocasiones no nos dice que pueden afectar a nuestro vehículo.Bernat Escolano es un mecánico con gran presencia en redes sociales. El mismo ha advertido que algunas indicaciones habituales promovidas por la Dirección General de Tráfico, la DGT, aunque bien intencionadas desde el punto de vista de la seguridad vial, pueden a largo plazo perjudicar el vehículo.Este organismo encargado en España de velar por la seguridad en las carreteras tiene como labor principal reducir accidentes. Con ello, deben concienciar a los conductores y, en general, mejorar la movilidad. Cada cierto tiempo lanza campañas y recomendaciones que, en la mayoría de los casos, tienen como objetivo cambiar hábitos peligrosos. También, el objetivo es adaptarse a nuevos retos urbanos, como la contaminación o la convivencia con bicicletas y patinetes, educando al conductor. Y todos tienen buen fin, pero lo que no tienen en cuenta es que algunos pueden dañar el motor de nuestro coche y causarnos averías.Por ejemplo, reducir la velocidad a 30 km/h en zonas urbanas obliga al conductor a conducir en marchas demasiado largas o ir muy despacio en una marcha baja. Esto somete al motor a condiciones poco eficientes, incrementando el consumo de combustible y provocando un desgaste innecesario.Igualmente, aunque el sistema start‑stop está diseñado para ahorrar combustible y disminuir emisiones, su uso frecuente puede acelerar el desgaste de elementos delicados como la batería y el motor de arranque. Bernat Escolano cree que, pese a estar diseñados para soportarlo, el uso intensivo acaba reduciendo su durabilidad. Con lo que esto acarrea. Por otro lado, encender las luces durante el día en vehículos que no tienen iluminación diurna integrada obliga al alternador a trabajar más. Esto provoca un deterioro precoz de bombillas y otros componentes eléctricos, aumentando el riesgo de averías. Que tenemos que costear…La proliferación de reductores de velocidad como badenes, que no siempre cumplen la normativa técnica, es otro problema. Cuando estos son excesivamente altos o abruptos pueden dañar amortiguadores o llantas. Estos incluso pueden llegar a fracturar partes sensibles como el cárter, provocando averías costosas. Otra vez debemos de “rascarnos el bolsillo”.Por último, incorporarse a autovías o autopistas a unos 40 km/h, tomando un exceso de precaución, puede generar situaciones de peligro. Esta maniobra provoca esfuerzos bruscos en la transmisión y en el motor, especialmente si se acelera de forma brusca para alcanzar la velocidad del tráfico. Y es que, la seguridad no siempre significa ahorro mecánico, pues muchas de las recomendaciones pensadas para hacer la conducción más segura tienen consecuencias costosas para el conductor. Hay que tener equilibrio entre eficiencia, desgaste y prudencia, siguiendo estos consejos pero de forma lógica.La clave está en adoptar un estilo de conducción adaptado al vehículo, al entorno y al tráfico real. Pues el cuidado en exceso, con buena intención, puede activar sistemas que no se necesitan. Igualmente, reaccionar con precaución extrema puede acabar desgastando tu coche.Si tu coche es antiguo, quizá no debas dejar activado siempre el start-stop. Por otro lado, si circulas a baja velocidad, adapta la marcha correctamente para no forzar el motor es clave. Igualmente, si vas a pasar por badenes o incorporarte a una vía rápida, hazlo de manera progresiva. Ten mucho cuidado.